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sábado, 29 de julio de 2023

Peña Morquera (La Mata de la Bérbula. León)

Datos de la ruta:

  • Desnivel: 400 m
  • Distancia: 6,3 km
  • Actividad: ascensión
  • Dificultad: ruta que se adentra en el conjunto arqueológico de Peña Morquera (restos de la Guerra Civil) y que aprovechamos para subir a esta pequeña peña con espectaculares vistas del valle del Curueño. No presenta dificultad técnica más allá de las cortas rampas empinadas para alcanzar la cima de Peña Morquera.

Recorrido

Tras ascender el día anterior el Pico Bodón, decidimos realizar una caminata más tranquila. Nos decidimos por la ruta de las trincheras que se acerca a los restos de la Guerra Civil situados en las inmediaciones de Peña Morquera. 

Nos situamos en la pequeña localidad de La Mata de la Bérbula (situada entre Valdepiélago y La Vecilla). Desde el pueblo hay que seguir el asfalto para tomar el camino que lleva hacia el cementerio. 

Ruta de las trincheras. Valle del Curueño

La senda está marcada y sigue una pista pedregosa que va ganando altura entre los robledales. Un poco antes de alcanzar la cota de los 1300 m nos unimos al Camino Olvidado que se nos acerca por la derecha (este camino ha cambiado enormemente su trazado desde que lo hicimos notros con la bici).

sábado, 22 de julio de 2023

Ascensión al pico Bodón (Llamazares. León)

Datos de la ruta:

  • Desnivel: 1170 m
  • Distancia: 14,5 km
  • Actividad: ascensión
  • Dificultad: ruta dura dado el desnivel y la distancia. Sendero muy empinado hasta alcanzar la cuerda de acceso al Pico Bodón y pequeña trepada al inicio de la cuerda hacia Cueto Cabañes. Desde Cueto Cabañas tramo fuera de sendero, al igual que la bajada hasta alcanzar la pista que se realiza por medio del hayedo buscando los pasos más cómodos.

Recorrido

Hacía muchos años desde que visitamos este valle por primera vez para ir al puerto de Vegarada y ascender el Nogales y el Pico Faro. Tuvimos dudas en cuanto a qué pico ascender, finalmente nos decidimos por el Pico Bodón. El punto de salida, junto a las aguas del río Labias, en Llamazares. 

Los inicios del recorrido se realizan por la pista que une Llamazares con Redilluera, para desviarnos al poco tiempo por una pista menos transitada que se dirige de manera decidida hacia el este. 

Cogemos altura y no tardamos en alcanzar un collado a 1360 m de altitud. Un kilómetro después nos desviamos definitivamente de la pista para adentrarnos en un sendero (marcado por un cartel) e iniciar una fuerte subida. En esta subida hay que pararse y admirar el entorno con maravillosas vistas del paisaje montañoso que nos rodea. 

Montañas del valle del Curueño
 

La senda se marca entre las hierbas. Tras un primer tramo empinado, vuelve a suavizarse en trazado. Seguimos ganando altura, pero de manera más cómoda. 

sábado, 1 de octubre de 2022

Camino de El Salvador (León-Oviedo)

Datos de la ruta:

  • Desnivel: 3000 m (aprox.)
  • Distancia: 128 km
  • Actividad: senderismo (5 días)
  • Dificultad: ruta realizada en cinco días a una media de unos 25 kilómetros diarios. Muy bien marcada en la parte leonesa por las tradicionales flechas amarillas del Camino de Santiago. En Asturias algo más contradictorio entre las flechas pintadas y los mojones oficiales (por otro lado muy escasos), especialmente confuso en el Puerto de Pajares.

Recorrido

Oviedo, junto con Santiago de Compostela, fue uno de los principales centros de peregrinaje de la cristiandad en el medievo. Este centro de peregrinación se consolida a partir del año 1075 cuando, de la mano de Alfonso VI, se revela el contenido de las reliquias del arca custodiada en La Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de San Salvador de Oviedo (actualmente en la Cámara Santa de la mencionada cateral). 

Tal fue la "rivalidad" de ambos caminos de peregrinación que se acuñó el dicho que dice: "Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y olvida al Señor" (de la cual hay algunas variantes). 

Nosotros no quisimos olvidarnos de este camino y decidimos realizarlo a pie en vez de en bicicleta como suele ser habitual en nosotros. Esto fue debido a que habíamos escuchado que no era muy ciclable y, por otro lado, porque hacía tiempo que teníamos ganas de vivir la experiencia de hacer un camino a pie. Un camino impresionante, de paisajes espectaculares y una imponente soledad.

Catedral de León
Catedral de León

 

Y aquí os dejamos nuestra experiencia e impresiones de este Camino de El Salvador. 

martes, 16 de agosto de 2022

Ascensión a Peña Ten (La Uña. León)

 Datos de la ruta:

  • Desnivel: 1100 m
  • Distancia: 18 km
  • Actividad: senderismo/ascensión
  • Dificultad: recorrido exigente por la distancia y el desnivel a superar. Descenso incómodo desde la cumbre de Peña Ten por terreno pedregoso y de fuerte inclinación.

Recorrido

La población de La Uña marca el inicio de esta espectacular y larga ruta. Para tomar los caminos que se dirigen a las montañas, tendremos que andar sobre el asfalto de la carretera CL-635 durante unos 400 metros para desviarnos después por el camino de Ventaniella siguiendo las indicaciones del PR-LE 20 (Puerto de Ventaniella).

Camino de Ventaniella

 

Este camino discurre en compañía de las aguas del río Esla que nacen más arriba en el límite entre las tierras leonesas y asturianas. 

Pico del Lago (desde el Puerto de las Señales. León)

 Datos de la ruta:

  • Desnivel: 400 m
  • Distancia: 4 km
  • Actividad:ascensión/ascensión
  • Dificultad: recorrido corto en distancia pero con una fuerte pendiente. Por su duración, ideal para una jornada de descanso o entre otras actividades. Cuidado con situaciones climatológicas adversas ya que el sendero discurre al filo de las paredes de la vertiente noreste.

Recorrido

Aparcamos el coche en el puerto de las Señales (1627 m) tras pasar por el puerto de Tarna (1487 m). 

 

Puerto de Tarna
Puerto de Tarna

La importante altitud del punto de partida nos permite acceder de manera sencilla a esta elegante cumbre entre los montes de Mampodre y la divisoria cantábrica. 

lunes, 19 de junio de 2017

Ascensión a Peña Ubiña (Torrebarrio. León)

Datos de la ruta:

  • Desnivel: 1200 metros.
  • Distancia: 12,5 km.
  • Actividad: montaña
  • Dificultad: moderada. Fácil trepada para acceder a la arista, donde la dificultad disminuye de manera significativa. En invierno la dificultad se multiplica (Peña Ubiña, junto al Curavacas y Espigüete es una de las montañas con mayor siniestralidad invernal)

Descripción

Huimos del calor del centro del país poniendo rumbo a Babia. Ese territorio en el que, según cuentan, los reyes leoneses buscaban refugio cuando estaban demasiado hartos de la corte.

Hacía algunos años habíamos ascendido esta magnífica montaña desde Tuiza de Arriba, en la vertiente asturiana. En esta ocasión, decidimos realizar la ascensión desde la vertiente leonesa, desde el pueblo de Torrebarrio (menos concurrido). Pequeña Ubiña y la cuerda formada hasta los Picos del Fontán constituyen la frontera ente Asturias y León.

Iniciamos la ascensión temprano para intentar evitar el calor de las horas centrales. Salimos de Torrebarrio tras pasar un pequeño puente de cemento camino del cementerio. nada más atravesar las aguas del arroyo el Abesero, nos desviamos por una pista siguiendo las marcas blancas y amarillas de sendero de pequeño recorrido.

Los primeros kilómetros transcurren por una pista ancha de fuerte pendiente. Ganamos metros de forma rápida. Se amplia la visión del valle, de Torrebarrio y de Barrio de la Cubilla, que quedan a nuestros pies.

Ascenso por pista. Torrebarrio
Ascenso por pista

jueves, 27 de octubre de 2016

Camino olvidado de Santiago (de Bilbao a Santiago de Compostela)

De nuevo nuestras pedaladas nos llevaron al Camino de Santiago. Esta vez a un recorrido no muy conocido denominado Camino olvidado, Ruta de la montaña o Camino viejo de Santiago. 

Hace algunos meses vimos algunos carteles e indicaciones cuando fuimos a realizar una ruta al Valle de Omaña. Al volver a casa nos pusimos a buscar información y el resultado ha sido este viaje, realizado en diez días por cuatro provincias: Vizcaya, Burgos, León, Lugo y A Coruña.

El Camino olvidado tiene su punto de inicio en Bilbao y termina uniéndose al Camino francés en la población de Cacabelos, para realizar los últimos 200 kilómetros por esta vía tradicional y más concurrida.

Día 1. Bilbao-Balmaseda (35.5 km-480 m)


Empezamos bastante tarde ya que este mismo día realizamos el  viaje hasta Bilbao, por lo que la visita a la ciudad se queda pendiente para otra ocasión. La primera complicación la encontramos aquí, en Bilbao: no hay forma de conseguir la credencial. Es mediodía y día festivo, así que la catedral está cerrada y en la oficina de turismo nos dicen que allí no nos la pueden proporcionar. Nos resignamos a iniciar el camino sin credencial.

Bilbao. Inicio del Camino olvidado
Bilbao. Inicio del Camino olvidado

jueves, 8 de septiembre de 2016

Montañas de León: Omaña, Babia, Luna y Laciana (León)

Hacía mucho tiempo que teníamos ganas de acercarnos a este rincón de León, especialmente a la zona de Omaña. Encontramos el momento idóneo ante la necesidad de huir del calor del centro del país.

Es una ruta dura desde el punto de vista físico, no así técnicamente ya que no entraña ninguna dificultad. El recorrido lo realizamos en dos días y supuso un gran descubrimiento, la zona encierra grandes posibilidades para la bicicleta, pero sin olvidar los fuertes desniveles.

Día 1. El Castillo-Villablino (70 km-1600 m)


Iniciamos el recorrido en el pequeño pueblo de El Castillo, donde vimos señales del Camino de Santiago, el correspondiente al viejo camino de la montaña (habrá que investigarlo). Los primeros compases los damos siguiendo estas indicaciones que nos llevan por un camino paralelo a la carretera hasta el pueblo de Vegarienza.

Camino a Vegarienza
Camino a Vegarienza

Una vez en el pueblo el ensueño de los caminos fáciles se desvanece cuando veo la fuerte pendiente por la que tenemos que ascender (el camino está marcado como ruta de bici). Es un camino pedregoso que nos lleva a situarnos por encima de la iglesia siguiendo el Cordel de las Merinas. 

Yo me veo obligada a sufrir mis primeros metros empujando la bici, pero ganamos altura rápidamente. Nos situamos en la parte alta del cordel con continuas subidas y bajadas. 

Cordel de las Merinas
Cordel de las Merinas

A una altitud de unos 1300 metros los colores ocres y marrones presiden el paisaje, muy seco a estas alturas del verano. La altura nos permite tener unas fabulosas vistas de los picos de cumbres redondeadas que nos rodean, muchos de ellos sobrepasan los dos mil metros de altitud.

Zona alta del Cordel de las Merinas
 Zona alta del Cordel de las Merinas
 
Llegamos a la diminuta localidad de Villadepán donde no vemos un alma. Salimos del pueblo para tomar una amplia pista que, primero llaneando y posteriormente en fuerte descenso nos lleva hasta tomar la carretera que serpentea al compás del Arroyo de Sabugo. 
 
Descenso hacia el Arroyo de Sabugo
Descenso hacia el Arroyo de Sabugo

El contacto con el asfalto nos proporciona un leve descanso. A los pocos metros nos desviamos al pueblo de Sabugo para volver a tomar una amplia pista. Aquí compartimos, pero en sentido inverso, vía con un gran grupo de vacas que cobardes no se atreven a pasar. Al final desmontamos para permitirles el paso. Una vez superado este pequeño encontronazo iniciamos una suave subida hacia el fondo del valle.

Salida de Sabugo
Salida de Sabugo

Pero, de nuevo, nos sorprende una fuerte desnivel para poder acceder a la Collada de Sabugo (1425 m). Por segunda vez, tengo que recorrer los últimos metros de desnivel empujando mi bici por una senda pedregosa.

Subida a la Collada de Sabugo
Subida a la Collada de Sabugo

Una vez en el punto más elevado solo nos queda descender hasta la población de Serna. La pista es algo pedregosa pero permite realizar el descenso sin problemas.

Descenso a Serna
Descenso a Serna

Desde Serna seguimos la carretera, lo cual nuestras piernas lo agradecen, para llegar a Murias de Paredes. Compramos pan y nos damos un merecido descanso con un bocadillo entre las manos. Por delante aún nos queda mucho recorrido, así que es mejor reponer. También cogemos agua en la fuente de agua fresca y buena. 

Salimos de Murias de Paredes por una pista mala. Es pedregosa y empinada, para luego descender hasta el Arroyo de Cativo. Pero todo lo baja vuelve a subir, así que tras pasar el arroyo nos enfrentamos a fuertes pendientes para recuperar la altura perdida, para alcanzar el Puerto de la Magdalena (1436 m). A medida que avanzamos por la pista no hago más que pensar en porqué no  hemos seguido la carretera que llevamos unos 50  metros sobre nuestras cabezas (seguramente esta opción es más razonable y evita un fuerte desnivel). 

Salida de Murias de Paredes
Salida de Murias de Paredes

 Desde el puerto nos desviamos por una pista para enlazar con la carretera que nos lleva, en unos pocos metros, hasta el bonito pueblo de Vivero. A nuestro alrededor solo vemos altas montañas, por lo que presupongo que nos toca subir unos cuantos cientos de metros. Ante la perspectiva opto por coger más agua en la fuente y, con la excusa, hacer una breve parada. 

Viveros
 Vivero

La salida del pueblo parece presagiar una fuerte subida. Sin embargo, el camino no es tan duro como en un principio suponíamos y avanzamos rápido. Acompañamos al cauce del Arroyo de Vivero por una pista agradable, que se abre paso entre las montañas con interminables curvas. 

Pista paralela al Arroyo Vivero

Pista paralela al Arroyo Vivero
Pista paralela al Arroyo Vivero

La pendiente se hace más fuerte al desviarnos. Abandonamos el valle del Arroyo de Vivero para seguir ahora el escaso cauce del Arroyo del Portillín (este nombre no presagia nada bueno). Aunque se hace mas dura la progresión aún es asequible. Ya desde lejos observo con pesar la subida que nos espera par acceder al collado. 

Camino del collado
Camino del collado

Mis temores se confirman y para llegar hasta el Collado del Portillín (1696 m) tengo que hacer los últimos metros andando. Pero el esfuerzo es recompensado cuando las hermosas montañas nos dan la bienvenida y observo las extraordinarias vistas.

Collado del Portillín (1696 m)
Collado del Portillín (1696 m)

Vistas desde el Collado del Portillín
Vistas desde el Collado del Portillín

Desde este punto iniciamos el descenso. La pista es muy mala, con mucha pendiente y muchas piedras que nos obligan a extremar las precauciones para evitar alguna caída. La bajada se hace larga y los brazos empiezan a picar, pero el sitio es impresionante. 

Descenso desde el Collado del Portillín
Descenso desde el Collado del Portillín
 
Llegamos a Salientes con la música del agua de su fuente, una bendición. A partir de este punto progresamos más deprisa ya que seguimos el asfalto que, paralelamente al Arroyo Valseco, nos lleva a la localidad de Valseco y a Matalvilla, tras bordear el paupérrimo Embalse de Matalavilla. Siguiendo esta carretera accedemos al Valle del Río Sil.

Valle del Río Sil
Valle del Río Sil

Recorremos el Valle del Sil por carretera cómoda. Nos unimos a una carretera más transitada en Pacios del Sil, donde una vía férrea abandonada me hace pensar que una vía verde por su trazado estaría genial. 

Palacios del Sil
Palacios del Sil

Cuando ya me hago a la idea de no tener más subidas, he aquí que nos queda una: a Rabanal de Arriba, eso sí por asfalto, pero eso no hace que la pendiente sea menor. Tras esta población tomamos un camino que nos lleva hasta una explotación minera a la entrada de Villablino. 

Estoy tan cansada que reuso recorrer los 500 metros escasos que nos separan del poblado castreño de La Muela que viene indicado en un cartel. Por supuesto, me terminé arrepintiendo, pero ahora mismo el dolor de mis piernas termina venciendo a mi curiosidad.  


Día 2. Villablino-El Castillo (63.5 km-1250 m)


Salimos de Villablino sin prisas siguiendo la carretera. Seguimos hacia las indicaciones del poblado castreño de La Zamorana (creo que tendremos que volver de visita por el lugar para ver los yacimientos), pero nos desviamos antes de llegar. Y nos encontramos la primera cuesta del día para llegar al pueblo de Robles de Laciana con la preciosa iglesia románica de San Julián (s. XI), para descender, de nuevo, a la carretera. 


Iglesia románica de San Julián (s. XI)
Iglesia románica de San Julián (s. XI)

En la localidad de las Trapiechas nos desviamos para iniciar la subida hacia el Santuario de Nuestra Señora de Carrasconte (s XVII). Es una subida dura, por pista no muy buena y, para empeorar las cosas, bastante larga. Un buen tramo me lo hago andando, pero el lugar donde se localiza el santuario no está nada mal y hace que se nos olvide pronto el sufrimiento.

Subida al santuario
Subida al santuario

Santuario de Nuestra Señora de Carrasconte (s. XVII)
Santuario de Nuestra Señora de Carrasconte (s. XVII)

Lo siguientes kilómetros nos llevan en una rápida bajada por asfalto hasta Piedrafita de Babia y Quintanilla de Babia. A partir de esta localidad el camino es una auténtica delicia. Combinando pequeños tramos de asfalto con anchas pistas, avanzamos rodeados por un ambiente de moles montañosas. Tenemos algún pequeño repecho, pero muy  llevadero, y es un tramo muy disfrutón. 
 
Tramo de asfalto
Tramo de asfalto

Tramo de pista
Tramo de pista

Montañas de Babia
Montañas de Babia

Bordando montañas y acompañados por pequeños arroyos llegamos a la localidad de Riolago donde no nos podemos resistir a comprar unas pastas de almendras. Además aprovechamos para recargar agua en la fuente situada enfrente del Palacio de los Quiñones (s. XV).
 
Palacio de los Quiñones (s. XV)
Palacio de los Quiñones (s. XV)

Todavía tenemos por delante un buen tramo de buenas pistas. No encontramos con alguna cuesta más pronunciada, pero nada que nuestras piernas no puedan superar. Hasta Villasecino seguimos por bonitas pistas. 

Pista hacia Villasecino

Pista hacia Villasecino
Pista hacia Villasecino
 
En Villasecino enlazamos con la carretera CL-626 que seguiremos durante seis kilómetros. Es prácticamente llana lo que nos permite, por primera vez en todo el recorrido, considerar que vamos deprisa. La carretera no tiene mucho tráfico y se adentra en el Valle del río Luna en dirección al Embalse de los Barrios de Luna. 

Abandonamos la carretera principal a la altura de Sena de Luna para seguir una carretera secundaria. Decidimos parar en un área recreativa a orillas del río Luna (con bastante sombra) para descansar y comernos un buen bocadillo, porque en los próximos kilómetros empieza lo bueno.  

Tras el avituallamiento iniciamos el ascenso. La subida es suave mientras seguimos el asfalto que nos lleva hasta aldea de Abelgas de Luna, por fortuna rodeados de un frondoso bosque de ribera que nos regala una buena sombra. 

Carretera a Abelgas de Luna
Carretera a Abelgas de Luna
 
En Abelgas se acaba el asfalto. Salimos del pueblo por una pista encajonada entre moles calizas y atravesamos el río de Pereda por un precioso puente. 

Salida de Abelgas de Luna
Salida de Abelgas de Luna

Puente sobre el río Pereda
Puente sobre el río Pereda

Al pasar el puente la subida se hace más dura y la pista empeora. Seguimos una pista que remonta el valle recorrido por el Arroyo Guariza, ganando altura rápidamente. Las vistas son espectaculares miremos hacia donde miremos. Y parece imposible que exista un paso para cambiar de valle. La tranquilidad solo se ve rota por los cencerros de vacas y caballos que pastan a nuestros pies. 

Ascendiendo por al valle

Ascendiendo por al valle
Ascendiendo por al valle

Casi en la cabecera del valle nos desviamos por una pista con mayor pendiente y peor firme, de oscura tierra suelta. Las piernas se quejan ya en las primeras pendientes. El valle va quedando abajo mientras nos acercamos al Collado del Remansadero, que permite el paso al Valle de Omaña. 

Últimos metros al Collado del Remansadero (1507 m)
Últimos metros al Collado del Remansadero (1507 m)

Ahora sí que nos toca bajar. Después de un breve descanso iniciamos un rápido descenso, con precaución ya que la pendiente es bastante acusada, hasta el pueblo de Salce. 

Descenso a Salce
Descenso a Salce

Ingenua de mí pensaba que ya no teníamos más subidas, pero nada más lejos de la realidad. En Salce nos desviamos por una pista con cortos pero fuertes desniveles, que a estas alturas del recorrido escuecen. 

Nos enfrentamos a continuas bajadas y subidas para superar los pequeños valles formados por los arroyos que discurren por estas montañas. Pero al ganar altura tenemos una bonita perspectiva de las montañas de las que hemos bajado. 
 
Pista a Cornombre
Pista a Cornombre

En la localidad de Cornombre paramos un buen rato y reponemos agua fresca. Seguimos por carretera hasta la desértica aldea de Manzaneda de Omaña. 

Manzaneda de Omaña
Manzaneda de Omaña

Le pondremos la guinda al recorrido siguiendo una pequeña senda que serpentea siguiendo el cauce del río Santibáñez por un precioso valle, algo seco tras un verano parco en agua.

Valle del río Santibáñez

Valle del río Santibáñez
Valle del río Santibáñez

La pista nos deja en la carretera que CV-128 que nos lleva a las localidades de Santibáñez de Arienza y, finamente, a El Castillo. 
Una ruta bastante dura, con fuertes desniveles, pero que hará las delicias de los que les gusten las rutas cicloturistas fuera del asfalto y no les importe tener que empujar en algún punto. Los paisajes son espectaculares. La soledad del recorrido siempre le da un  punto de aventura, fuera de las rutas mas trilladas. 
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RECORRIDO:
 

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INFORMACION ADICIONAL: 

martes, 2 de agosto de 2016

Integral al macizo de Mampodre (Maraña. León)

El pequeño pueblo de Maraña marca el punto de inicio para esta ruta que nos llevó a las principales cumbres del Macizo de Mampodre, con un recorrido de apróximadamente 14 kilómetros y un desnivel acumulado que ronda los 1500 metros.

Abandonamos el pueblo siguiendo las señales del GR-1, aunque no por mucho tiempo, ya que nos desviamos para seguir el curso del Arroyo de Valverde que nos sirvió de guía para remontar el estrecho valle que surca.


Remontando el Valle Valverde
 
Poco antes de llegar a la cabecera del arroyo, nos desviamos a nuestra izquierda para alcanzar el collado, a 1810 metros de altitud, que precede a la Peña de la Cruz. Desde este punto pudimos disfrutar de unas buenas vistas del camino que habíamos recorrido y de las montañas que se alzaban enfrente, con la inconfundible silueta de Peña Ten recortándose sobre el lienzo azul y, algo más lejos, el hermoso perfil de Picos de Europa. 
 
 Peña Ten y Picos de Europa
 
También fue un buen lugar para hacernos una idea de la subida que nos quedaba por delante que, aunque técnicamente no tiene ninguna dificultad, no deja de ser dura, pero el buen terreno ayuda.
 
Subida a Peña de la Cruz desde el collado
 
A medida que ganamos altura La Polinosa fue adquiriendo una impresionante presencia.
 
Subida a Peña de la Cruz. La Polinosa a la derecha

Llegamos a la cumbre de Peña de la Cruz o Pico Mampodre (2192 metros), que es la mayor altitud del macizo, después de una buena dosis de esfuerzo. Desde este coloso las vistas son impresionantes hacia todos los cuatro puntos cardinales. No hay rincón que no quede bajo su mirada. 

Peña de la Cruz o Pico Mampodre (2192 m)
 
El siguiente objetivo era alcanzar el Collado Cervunal (2027 metros) para poder atacar la cumbre de La Polinosa, que llevaba toda la mañana desafiándonos. En primer lugar recorrimos una afilada cresta bastante fácil, pero que impresiona con sus vertiginosas vistas. 
 

Cresta. Descenso Peña de la Cruz
 
En este primer descenso tuvimos algún pequeño destrepe que hay que encarar con decisión hasta alcanzar zona no tan accidentada, donde el sendero hacia el collado aparecía bien marcado. 
 
Final de cresta de descenso
 
En un intento de evitar las subidas y bajadas, en lugar de seguir el sendero más marcado (que nos llevaba a un collado unos metros por encima de nuestro objetivo) nos desviamos por una senda poco marcada (seguramente era de animales, más que senda era una estrecha hilera) que nos permitió caminar por la ladera herbosa hasta el Collado de Cervunal. A medida que nos acercábamos al collado La Polinosa mostraba su inmensidad de formas redondeadas. 
 
Aproximación a La Polinosa
 
Desde el collado el sendero hacia la cumbre estaba muy marcado y había numerosos hitos. La ascensión la realizamos por el lado izquierdo. Con una subida final por una empinada y pedregosa canal que maltrató nuestras piernas. 
 
Al alcanzar la cumbre de La Polinosa (2159 metros) todos los esfuezos y el cansancio quedaron en el olvido ante la espectacular panorámica. Desde su cumbre pudimos contemplar la recién ascendida Peña de la Cruz; en la lejanía el embalse del Porma (o de Vegamián, tomando el nombre de uno de los pueblos que quedo sumergido bajo sus aguas); y los ya admirados Picos de Europa (entre otros muchos).
 
La Polinosa (2159 m)
 
Peña de la Cruz desde La Polinosa
 
Embalse del Porma
 
Tras una larga parada para reponer fuerzas, afrontamos el descenso por la empinada canal de subida (en estos momentos agradecimos la decisión de llevar los bastones, especialmente para las rodillas). Una vez alcanzado de nuevo el Collado de Cervunal, seguimos los hitos que nos marcaban de forma clara la fácil y herbosa ascensión hacia la cumbre de Pico Valcerrao (2168 metros).
 
Pico Valcerrao (2168 m)
 
A partir de aquí empezó lo complicado. El descenso del Pico Valcerrao lo iniciamos siguiendo la pedregosa cuerda, ancha y sin problemas. 

Inicio del descenso desde el Pico Valcerrao
 
Nuestro siguiente objetivo era el Pico de Mediodía. Para llegar a ella tuvimos que descender mucho más de lo que inicialmente suponíamos por un terreno no siempre evidente y de fuerte pendiente, donde perdimos la senda en el descenso y,finalmente, afrontamos el descenso final por donde creímos más evidente.
 
 Peña el Mediodía. Inicio del fuerte descenso
 
Para alcanzar el collado, situado a unos 1997 metros, tuvimos un destrepe por una dudosa canal que nos dejó en la parte alta de una pedrera, aquí se distinguía un sendero bastante evidente. 
 
Pico Valcerrao (canales por las que descendimos)
 
Tras la pedrera parecía que la senda estaba bastante marcada. Inicialmente se dirigía hacía la parte alta de dos afiladas peñas que debíamos superar para iniciar la ascensión de la Pico de Mediodía, y allí dirigimos nuestros pasos. La senda nos llevó a una pequeña cresta afilada y poco evidente. En la parte alta dejamos de ver los hitos y el rastro de senda.
 
Cresta hacia Peña del Mediodía
 
Decidimos perder algo de altura para dirigirnos hacia una zona más evidente y menos expuesto. Esta maniobra nos obligó, posteriormente, a ganar altura por una canal donde no tuvimos más remedio que enfrentarnos a alguna corta trepada por terreno descompuesto y hacer uso de nuestras manos (aquí los bastones fueron un estorbo). Esto es lo que pasa cuando pierdes de vista los hitos. 
 
Después de una esfuerzada ascensión conseguimos llegar a la cumbre de la Pico de Mediodía (2179 metros) que, por ser la que más esfuerzo nos costó, fue la más saboreada. 
  
Últimos metros al Pico de Mediodía
 
Pico de Mediodía
 
De nuevo tocaba bajar hasta el collado (a unos 2015 metros), aunque en esta ocasión resultó mucho más fácil. Desde el collado, el Pico Valjarto se puede ascender con poco esfuerzo. Nosotros decidimos no ascenderlo e iniciar el descenso hacia el Circo de Mampodre por dos razones: la primera, por la hora; la segunda, porque mis rodillas se estaban quejando bastante por el trato recibido. Tras una última mirada a nuestro alrededor iniciamos un largo y fatigoso descenso. 

Inicio del descenso
 
El descenso lo realizamos por una canal con fuerte pendiente que puso a prueba nuestras articulaciones. A mitad de canal nos metimos en una pedrera que nos permitió avanzar con rapidez deslizándonos como si se tratara de nieve. Finalmente llegamos a una zona de avance más lento, pero menos empinado, hasta alcanzar la Laguna de Mampodre. 
 
Desenso al Circo de Mampodre
 
Una vez que alcazamos la laguna solo tuvimos que seguir una amplia pista que bordea por nuestra derecha una pequeña elevación y nos dejó en el pueblo. Antes, como último regalo para los sentido, no hay que olvidar mirar hacia atrás para disfrutar del Circo de Mampodre con la ilumnación mágica del atardecer. 
 
Circo de Mampodre
 
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INFORMACIÓN ADICIONAL:
  • No existen mapas excursionistas de este bonito macizo por lo que, por el momento, hay que conformarse con los mapas del IGN (no muy buenos): Puebla de Lillo 79-IV y Burón 80-III. Escala 1:25.000.
  • Lozano, Ramón; Morán, Santiago. Mampodre. 40 rutas de montaña. Ediciones Lancia. 
  • Grandes espacios. Número 95. 
  • Hay numerosos tracks en wikiloc, por lo que no hemos colgado el recorrido.