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sábado, 20 de julio de 2019

Ascensión a Peña Labra y Pico Tres Mares

Datos de la ruta:

  • Desnivel: 1230 m
  • Distancia: 22 km 
  • Actividad: senderismo
  • Dificultad: ruta sencilla desde el punto de vista técnico, al menos en verano. La travesía por la falda noroeste del Pico Tres Mares para alcanzar esta cumbre puede resultar expuesta con nieve. Algo exigente por la distancia y el desnivel.

Descripción

El día despierta despejado tras una noche fría. Todo apunta a un nuevo día de calor de esos que paralizan. A pesar de todo, nos ponemos en marcha sin muchas dilaciones desde el parking que da acceso a la senda de cueva del cobre, punto en el que nace el río Pisuerga.

Pero nuestro pies nos llevan hacia otro lugar. Iniciamos un ligero ascenso por la pista asfaltado acompañando a las aguas del arroyo Lombatero. El cemento nos lleva hasta unas instalaciones mineras que bordeamos por una pista que aparece a nuestra izquierda. Todo está abandonado, pero los edificios y las vallas perduran tercos a la soledad. Tras pasar las instalaciones tenemos las primeras vistas del precioso valle a recorrer. A lo lejos se perfila la madrugadora silueta de la sierra de Peña Labra, nuestro destino.

Valle del arroyo de la Varga
Valle del arroyo de la Varga

La pista aprovecha las caricias del valle para ganar algo de altura con apenas pendiente. Estas primeras horas del día nos regalan brisa fresco y un sol joven que apenas acaricia. Llegamos, sin apenas esfuerzo, a la espectacular formación de Ribero Pintado. Colores desdibujados en tonos oscuros que parecen derretirse sobre la pared.

domingo, 9 de agosto de 2015

Ascensión al Pico de Hoya Continua y Curruquilla (Montaña Palentina. Palencia)

Dos cumbres poco conocidas, vecinas del Curavacas (la montaña más alta de Palencia con sus 2520 m) y que ofrecen rutas increíbles en su ascensión, así como el inmenso regalo de la soledad de una cumbre, ¿qué más se puede pedir a una salida montañera?, es fácil de contestar: nada.

Por esas razones, y otras muchas como la increíble belleza de Fuentes Carrionas, nos dirijimos hacia el norte de Palencia, con la firme intención de poner nuestros pies en la cumbre de estos dos picos de nombre tan poco conocidos, al menos para mí.

Iniciamos la ascensión temprano, ya que la ruta no la conocíamos y por si teníamos que improvisar, lo cual sucedió. El inicio de la ascensión la realizamos desde el pueblo de Cardaño de Arriba, el mismo desde el que iniciamos la ascensión al Pico Murcia y al Pico Cuartas, aunque pronto abandonaremos el camino del primero para seguir por el recorriodo del Cuartas, por el sendero que indica la Poza de las Lomas (y marcado como PR), convirtiéndose la pista es una senda que discurre paralela al río, hasta juntarse, de nuevo, con otra pista. Desde esta pista podemos disfrutar de las primeras panorámicas del Espigüete, con su elegante silueta.


Espigüete

Al poco de juntarse habrá que estar atento para ver el desvío hacia el Collado del Vés, el desvío está indicado en una piedra justo al lado de un cartel que indica la Poza de las Lomas, ya que abandonaremos definitivamente la pista para tomar una pequeña senda a nuestra derecha.

 Inicio de senda al Collado del Vés

A partir de este momento la soledad será la nota dominante del día. inicialmente la senda inicia una bajada para poder sortear el Río de las Lomas por un puente, pero una vez vencido este pequeño obstáculo, y hasta el collado, será una subida constante. Nada más pasar el río hay que estar muy atento porque no hay que seguir lo que aparentemente es una pista, sino torcer hacia la derecha por una entrecha senda, que inicia un ascenso decidido siguiendo el Arroyo de las Lomas, en dirección a las casacadas que vemos enfrente.

Cascada en el Arroyo de las Lomas

Este tramos es exigente, ya que la pendiente es fuerte, y nos permitirá llegar a la parte superior de las cascadas. En este punto atravesaremos el Arroyo de las Lomas, ya que abandonamos el fondo del valle, para proseguir nuestro camino ascendiendo hasta alcanzar media ladera, el camino está indicado con hitos, aunque en la subida no se ven tan bien como en la bajada, por lo que habrá que estar atento. Aquí ya hemos alcanzado cierta altura y las vistas empiezan a presentarnos magníficas panorámicas de las montañas que nos rodean.

Senda poco marcada de ascenso

Agujas de Cardaño y Pico Cuartas al fondo

Una vez que nos situamos a media ladera, y siguiendo los hitos, iremos enlazando pequeñas sendas, más bien debidas al paso de ganado. 

 Senda con el Espigüete al fondo

Este estrecho sendero nos van acercando a nuestra primera meta del día: el Collado del Vés (2082 m), desde donde podemos ver el extenso valle que se abre hacia los Puertos del Vés, y podemos disfrutar del perfil que dibujan las dos cumbres del Curavacas.

Collado del Vés

Tras un merecido descanso, proseguimos con nuestro ascenso, ahora la pendiente no es tan marcada, y seguiremos la cuerda que nos queda a nuestra derecha. Durante el ascenso tendremos siempre de referencia la primera cumbre del día el Pico de la Hoya Continua

Pico de la Hoya Continua al fondo

Este ascenso no es complicado, pero sí largo, y después del desnivel ya superado, se hace duro, así que paso lento y a disfrutar de las vistas. La subida hasta el pico está indicada por hitos que nos llevarán, ya en las proximidades de la cumbre, hacia la derecha para subir por la ladera sur, por terreno fácil, pero con mucha piedra suelta.

Cuerda hacia el Pico de la Hoya Contina

 La cumbre del Pico de la Hoya Continua (2394 m), en contra de lo que pueda parecer en la distancia, es bastante amplia y redonda, y un buen balcón hacia los picos circundantes, así como de los Pozos del Vés, situados a nuestros pies. 

Cumbre Pico de la Hoya Continua

 Pozos del Vés

Tras descansar de nuestro ascenso proseguimos a nuestro siguiente objetivo, llegar a la cumbre del Curruquilla siguiendo la cuerda que lo une con nuestra primera cumbre. 

Cuerda que seguimos hasta el Curruquilla

No estábamos seguros de que se pudiera pasar, lo habíamos mirado en el mapa, así que decidimos intentarlo, este tramo, hasta alcanzar el collado antes del Curruquilla, es, sin lugar a dudas, el tramo más complicado. 

Iniciamos la cuerda por terreno bastante sencillo, pero hay que tener precaución ya que encontraremos mucha piedra suelta. En algún punto encontramos hitos para indicar los pasos, pero no hay muchos y en ocasiones resultan confusos, por lo que en algún momento sencillamente buscamos el paso que consideramos más fácil y evidente. Tendremos algún destrepe, no muy complicado, pero que hace que el ritmo de avance sea bastante lento. 



Detalles de la cuerda hacia el Curruquilla

A partir del Portillo de Vés (2225 m) el avance será algo más sencillo, y aunque la cuerda sigue siendo bastante aérea, los destrepes desaparecen, permitiendo un avance más rápido y seguro. 

Avanzando por la cuerda

Una vez que finaliza el descenso e iniciamos el ascenso a la cumbre, el terreno no tiene ninguna complicacion, por lo que la única dificultad es sacar fuerzas para ascender después de las horas que llevamos de caminata. Pero todo esfuerzo tiene su recompensa, y la nuestra será pisar la cumbre del Curruquilla (2314 m), y disfrutar de la inmensidad que nos ofrece en completa soledad.  

Cumbre del Pico de Hoya Continua desde el Curruquilla

Curruquilla (2314 m)

Desde esta cumbre la vistas al Curavacas son magníficas, nos quedamos con ganas de comprobar si hay paso, aunque la cuerda parecía presentar cierta dificultad, pero en la montaña no te puedes fiar. 

Pero no teníamos tiempo suficiente, así que nos tuvimos que consolar con disfrutar del Curavacas en la distancia. 

Curavacas (2524 m)

Desde la cumbre también podremos apreciar el Pozo Curavacas, que se sitúa a los pies de esta inmensa montaña. Al fondo se abre el amplio Valle de Pineda.

Pozo Curavacas
 
Tampoco hay que confiarse, porque nos queda un largo recorrido para bajar. Para el descenso decidimos improvisar un poco, volvimos sobre nuestros pasos hasta alcanzar el collado, y desde aquí iniciamos el descenso tomando como referencia Los Pozos del Vés, y buscando los pasos más evidentes, sin senda marcada, con idea de no perder mucha altura.

Cerca del collado donde iniciamos el descenso

Descenso

Durante el descenso hay que tomarse algún descanso para disfrutar de las vistas, ademàs de descansar las piernas, porque la pendiente es bastante pronunciada. Llegaremos hasta los mismos Pozos que hace unas horas teníamos a nuestros pies miestras recorríamos la cuerda. Estos pozos son uno de esos rincones mágicos que encierran estas montañas. 

Pozos del Vés
 
Desde este punto tendremos que recorrer el valle, intentando no perder altura, para alcanzar de nuevo el Collado del Vés, o alguno de los collados que atravesamos en el ascenso hacia el Pico de la Hoya Contina, para ello seguimos alguna de las sendas que hay a media ladera, la mayoría de ellos de ganado, que nos permitirá alcanzar de forma cómoda alguno de los collados mencionados. 

Avanzando hacia el collado

Una vez en el collado no tenemos más que retomar, en sentido inverso, la senda de subida, ya que a partir de este punto úncamene hay que deshacer lo andado. Aunque ahora, curiosamente, nos pareció más fácil localizar los hitos.

Camino de descenso

A pesar de ser el mismo camino que recorrimos por la mañana, las luces hacen que aprezca un paisaje nuevo, y, en cierto sentido, lo es, lo que hace que podamos disfrutar del paisaje como si lo viéramos por primera vez. Personalmente me parece un lugar espectacular. 

Cascadas del Arroyo de las Lomas

Una vez que enlazamos con la pista que asciende hacia el Pozo de las Lomas, acompañaremos de forma plácida al Río de las Lomas hasta alzanzar el punto de partida. 
 
Cerca de Cardaño de Arriba


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INFORMACIÓN ADICIONAL: 
  • Mapa de Macizo de Fuentes Carrionas. Ediciones Adrados. Escala 1:25.000 


viernes, 12 de junio de 2015

Ascensión Pico Cuartas (Montaña palentina. Palencia)

El inicio de nuestra ascensión se sitúa en la aldea de Cardaño de Arriba, donde existe un aparcamiento para los vehículos. En esta población se sitúa también el punto de inicio para otros muchos picos de la zona como el conocido Pico Murcia.

Inicio de la ruta

Iniciamos la ruta siguiendo la pista que sale del mismo aparcamiento, pero en vez de girar hacia la izquierda, en esta ocasión seguiremos el río de las Lomas, que nos lleva hacia la derecha uniéndonos con una pista por terreno inicialmente sin grandes desniveles. 

 
El desnivel se hace más marcado una vez que cruzamos el río, cambiando de vertiente, e inciando un ascenos ya por senda, en algunos casos poco marcada, pero sin mucha perdida, y con algunos puntos de pendiente muy acusada. 

Parte del ascenso

Hay que evitar alguna senda que se adentra en el valle, optando siempre por las sendas que tienen sentido ascendente.  El camino nos lleva de forma bastante directa a los Pozos de las Lomas, de origen glaciar, y con unas vistas espectaculares, un sitio ideal para una parada. 

 Pozos de las Lomas. Espigüete al fondo

Desde este punto hay sendas hacia varias montañas del entorno, como Peña Prieta, así que hay qeu ser cuidadoso, en nuestro caso nos dirigimos hacia la base de las Agujas de Cardaño, pasando por el Pozo del Ves, de menos tamaño que los Pozos de las Lomas, pero un lugar igual de hermoso, y más solitario.

Base de las agujas de Cardaño

A partir de aquí nos queda la dura subida por senda con hitos que asciende a la derecha de las agujas de Cardaño, llevándonos a un collado situado a uno 2300 m, situado entre las agujas y el pico de las Lomas, detrás del cual se sitúa el Cuartas.

Collado y Agujas de Cardaño


Mirada atrás desde el collado

Tras disfrutar de las vistas, dirigimos nuestros pasos hacia la primera cumbre del día, el Pico de las Lomas (2430 m), desde donde tenemos a la vista nuestro objetivo del día. 
 

  Cumbre del Pico Lomas

Desde esta primera cumbre tendremos que descender algo para afrontar un fuerte repecho que nos lleva hasta la cumbre del Pico Cuartas (2451 m). 

Cumbre Pico Cuartas (2451m)

Desde el Pico Cuartas, y tras un merecido descanso, nos enfrentamos a una larga y panorámica cuerda. Inicialmente es bastante horizontal y fácil de recorrer, de manera sencilla llegamos hasta el Pico de las Guadañas (2190 m), desde se tiene unas vistas espectaculares del Pico Murcia y del Espigüete, así como del camino recorrido hasta este punto.

 Pico de las Guadañas

Pero tras este primer tramo nos encontramos con una fuerte pendiente que nos permite encaramarnos a la cresta de Peñas Malas.


Subida a la cresta de Peñas Malas

Aquí iniciamos la parte más exigente del recorrido, no es difícil, pero transcurre por una parte más expuesta y panorámica, además resulta curioso porque aquí la roca es totalmente diferente a la que hemos venido pisando en nuestro recorrido, seguro que un punto interesante para los interesados y entendidos en geología. Este tramo nos deja una de las mejores y más bonitas vistas del recorrido, que nos lleva directamente a coronar Peñas Malas (2262 m)

 Cuerda de Peñas Malas. Peñas Malas al frente

Cuerda de Peñas Malas. Peñas Malas a nuestra espalda

Desde aquí iniciamos nuestro descenso hacia el Collado previo a Peñas Matas y Peñas Zamurdias. Una vez en el collado nos planteamos seguir hasta el Pico Murcia ya que se presentaba una preciosa travesía, pero se nos hizo un poco tarde y el ico Murcia lo ascendimos el día antes siguiendo la ruta normal, lo que nos decidió a no seguir la cuerda e iniciar el descenso por praderas y por lo más evidente, ya que no vimos senda marcada. 

Collado donde iniciamos el descenso

Durante el descenso pudimos disfrutar de un encuentro fortuito con un jabalí despistado, y algún hermoso rincón.

Cascada durante el descenso

Y una de las últimas vistas de la que disfrutamos para decirle adiós, o mejor hasta pronto, a este precioso rincón de la montaña palentina. 


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INFORMACIÓN ADICIONAL:
  • Se puede utilizar como referencia el libro 50 montañas de la Cordillera Cantábrica, de David Atela (Editorial Desnivel)

miércoles, 3 de junio de 2015

Ascensión al Pico Murcia (Montaña palentina. Palencia)

El inicio de la ascensión se sitúa en la aldea de Cardaño de Arriba, una pequeña población donde no existe ningún tipo de servicio, solo una casa rural, con una preciosa y pequeña iglesia, la Iglesia de San Lorenzo.

Iniciamos la ruta siguiendo la pista que sale del mismo aparcamiento, y a los pocos metros ya nos encontramos rodeados de unos paisajes de ensueño.

Inicio de la ruta

A unos pocos cientos de metros del inico encontramos una fuente con abundante agua. Nuestro camino tuerce de forma decidida hacia la izquierda (hacia la derecha seguiríamos el camino que nos lleva al Pico Cuartas), hasta cruzar el arroyo Valverde por un pequeño puente de tablones de madera.

Puente sobre el arroyo Valverde

El camino es fácil de seguir ya que en estos primeros compases se sigue el trazado de una ancha pista que sigue el cauce del arroyo Valcabe, ofreciéndonos buenas panorámicas del valle del mismo nombre, que nos dan una idea de lo que nos queda por ascender. 

Valle de Valcabe

La pista nos lleva hasta las inmedicaciones de una cabaña, donde abandonamos la pista que sube a la mencionada cabaña, para tomar una senda hacia nuestra izquierda, a partir de aquí iniciamos una subida mucho más marcada que nos va a lejando del Valle de Valcabe, siguiendocaminos menos marcados, lo mejor es coger una buena referencia de dónde queda el Pico Murcia, que se sitúa a nuestra izquierda, ya que algunos puntos pueden resultar complicados en cuanto a la orientación ya que la senda no siempre está marcada. 

Una buena referencia es el cauce un torrente, que seguimos como referencia por una pequeña traza que queda a la izquierda, salvando un desnivel importante. 

Siguiendo el arroyo en la ascensión

Una mirada atrás hacia el valle de Valcabe

Llegaremos a una zona algo más horizontal donde encontramos un sendero con hitos que asciende de forma oblicua, llegando a unas praderas desde donde podemos orientarnos para alcanzar el collado que se sitúa a la izquierda del Pico Murcia, oinconfundible desde este punto. 

Vistas desde el collado

Desde este punto tomaremos el cordal a nuestra derecha hasta localizar una senda bien  marcada que ascidende a la cumbre del Pico Murcia (2341 m) por su lado derecho, sin pérdida ninguna, con unas vistas espectaculares del Espigüete que parece que podemos tocar, es una mole impresionante.

Collado al fondo y el impresionante Espigüete
 
Últimos metros antes de llegar a la cumbre

Cumbre del Pico Murcia

Las vistas desde la cumbre son sencillamente impresionantes...


Vistas desde la cumbre del Pico Murcia

 Bueno, ahora nos queda bajar, pero para no descender por el mismo camino nosotros decidimos seguir el cordal para ir hacia los picos que se sitúan justo enfrente del Pico Murcia, todos ellos son dosmiles. Inicialmente encontramos una pequeña senda que nos permitió recorrer de forma cómoda el cordal. 

Senda sobre el cordal

Esta senda es bastante solitaria, y nos brindó la oportunidad de disfrutar de buenas vitas y un bonito caminonos. 
 
 Último tramo del cordal

Y sin ninguna dificultad llegamos hasta El Castillo (2028 m), último dosmil de este cordal, pasando antes por otros picos cuyo nombre no vimos en el mapa. 

El Castillo

El descenso ya fue algo más problemático ya que no vimos sendero marcado, así que tocó improvisar un poco y buscar el descenso más evidente, no hay dificultad, pero hay que ir evitando las zonas con más vegetación, y orientarse hacia el punto que nos dirigimos. 

Descenso

La estampa del pueblo que nos dejó el final del descenso era de postal.

Pueblo de Cardaño de Arriba
 
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INFORMACIÓN ADICIONAL:
  • Se puede utilizar como referencia el libro 50 montañas de la Cordillera Cantábrica, de David Atela (Editorial Desnivel)