jueves, 19 de mayo de 2016

Descenso del río Esgueva (Burgos-Valladolid)

Esta ruta une, a lo largo de 220 km, las ciudades de Burgos y Valladolid. Hacia la mitad de la ruta, nos uniremos al río Esgueva en su nacimiento para acompañarle en su recorrido hasta su desembocadura, en el río Pisuerga (Valladolid). En nuestro camino nos cruzaremos con otras rutas como son el Camino del Cid o el Camino de la Lana, y algún sendero de gran recorrido.

Un recorrido perfecto para los días de primavera en los que la naturaleza nos muestra sus mejores galas y podemos disfrutar de sus colores, olores y sonidos, llenos de vida.

Día 1. Burgos-Santo Domingo de Silos (69 km-650 m)

Iniciamos nuestro recorrido en la magnífica ciudad de Burgos, por cuestiones logísticas, muy cerca de la estación del tren. En nuestro primeros compases seguimos anchas avenidas con poco tráfico y  los carriles-bici.

Carril-bici. Río Arlanza

viernes, 6 de mayo de 2016

Despoblados del Valle de la Fueva (Tierrantona. Huesca)

Ruta de apenas 41 kilómetros pero con 1100 metros de desnivel, con pendientes bastante duras. A pesar de ello, estamos ante una ruta para disfrutar, más en primavera, que nos permite robar algo de  intimidad a los numerosos pueblos, hoy abandonados, en el entorno de Muro de Roda. La visita a estos pueblos nos obligó a realizar numerosos desvíos de ida y vuelta por el mismo recorrido ante la imposibilidad de unir de otra manera, de ahí los numerosos ramales.

Nuestro punto de salida lo situamos en el pueblo de Tierrantona, en el poco visitado Valle de Fueva. En los primeros kilómetros, que recorremos por la carretera que nos lleva al pueblo de Luján, podemos hacernos una idea de la belleza que nos espera en esta ruta y lo duro que va a resultar alcanzar alguno de nuestros objetivos.

Luján y Muro de Roda
Luján y Muro de Roda

En Luján nos encontramos un edificio llamativo, Casa Mur. Se trata de una casa fortificada, hoy habilitada como casa rural, que se identifica de forma clara por la torre adosada a la vivienda. 

Luján. Casa Mur
Luján. Casa Mur

En Luján abandonamos la carretera para tomar una ancha pista que nos lleva a conectar con el trazado del GR-1 (Sendero Histórico). Al poco de tomar el trazado del GR nos encontramos con el primero de los núcleos que vienen indicados como despoblado, se trata de El Pamporciello, una pequeña aldea de la que hoy poco queda.

El Pamporciello
El Pamporciello

Proseguimos nuestro camino e inciamos la subida siguiendo las marcas de Sendero de Gran Recorrido. Aquí sufrimos las primeras pendientes fuertes, ganando altura de forma rápida. Antes de proseguir hacia Muro de Roda, nos desviamos para visitar el pueblo de Fumanal

Este pueblo constaba de dos grandes viviendas y quedó despoblado a fianles de la década de los sesenta. Cuando llegamos pudimos ver que actualmente están rehabilitando una de las viviendas, parte de las tierras que rodean las casas están actualmente cultivadas, por lo que decidimos quedarnos fuera de las vallas, un escandaloso perro contribuyó a disuadirnos.

Fuente. Fumanal
Fuente. Fumanal

Fumanal
Fumanal

Volvemos a la intersección en la que nos desviamos, desandando el camino, lo que nos obliga a enfrentaros a alguna pendiente pronunciada. Una vez en la intersección tomamos la pista que indica la subida a Muro de Roda. La ascensión la realizamos por buena pista, pero con una notable pendiente. Hay que tomárselo con calma porque en este tramo salvamos un importante desnivel en apenas dos kilómetros. La recompensa estuvo al mismo nivel del esfuerzo.

Muro de Roda se sitúa en lo alto del Tozal de Muro, ocupando un lugar estratégico con amplio control del territorio circundante. Se distinguen dos barrios. El barrio más antiguo se sitúa en la parte más elevada y se encuentra casi completamente rodeado de muralla, construida en el siglo XI. La entrada a este barrio la realizamos a través de una puerta que se abre en el sistema defensivo.

Entrada en Muro de Roda
Entrada en Muro de Roda

En su interior se levanta la Iglesia de Santa María de la Asunción, iglesia románica del siglo XII que conserva maravillosos frescos en su interior. 
  
Muro de Roda. Murallas e Iglesia de Santa María de la Asunción
Muro de Roda. Murallas e Iglesia de Santa María de la Asunción

Interior de Muro de Roda
Interior de Muro de Roda

Interior de la Iglesia de Santa María de la Asunción
Interior de la Iglesia de Santa María de la Asunción

Dada la situación del pueblo las vistas son espectaculares, con una amplia panorámica de las montañas del Prepirineo y del Pirineo, así como del Valle del Cinca, donde se sitúa en Embalse de Mediano

Cementerio y vistas del Prepirineo
Cementerio y vistas del Prepirineo

Muro de Roda. Peña Montañesa al fondo
Muro de Roda. Peña Montañesa al fondo

Embalse de Mediano
Embalse de Mediano

Después de pasear y disfrutar de las vistas decidimos seguir la ruta, no sin antes parar en el barrio más bajo. Aquí encontramos la Ermita de San Bartolomé, que data del siglo XI, así como otros edificios civiles, como la escuela. 

Ermita de San Bartolomé
Ermita de San Bartolomé

Seguimos nuestra ruta. Descendemos la pista hasta alcanzar la intersección que indica hacia Muro de Roda. Seguimos, de nuevo, indicaciones de Sendero de Gran Recorrido, en este caso del GR-19, que seguimos hasta desviarnos hacia el pueblo de La Corona, donde apenas una casa se mantiene firme ante el paso del tiempo.

La Corona
La Corona

De vuelta a la intersección podemos disfrutar de buenas vistas y de una buena perspectiva de las formaciones geológicas del entorno que crean un marco de contrastes y moldean formas características, como son las cárcavas

Cárcavas
Cárcavas

Retomamos la pista que traíamos, abandonando el trazado del GR-19. Ahora por terreno no tan accidentado seguimso ruta para desviarnos a los pocos kilómetros en dirección al pueblo de La Lecina. Este pueblo quedó abandonado, como gran parte de estos pueblos, a principios de la década de los setenta. Hoy solo el silencio nos acompaña en nuestro andar indiscreto entre los muros de sus hermosas casas. 

La Lecina
La Lecina

La Lecina
La Lecina

De nuevo tendremos que deshacer el camino para retomar la pista que discurre a media ladera a los pies de Muro de Roda. A los pocos kilómetros tomaremos el desvío hacia el pueblo de Arasanz. Este es el desvío más largo, algo más de cuatro kilómetros, y con una importante bajada, lo cual hay que tener en cuenta porque posteriormente tendremos que regresar al punto de intersección. 

Descenso a Arasanz
Descenso a Arasanz

Embalse de Mediano
Embalse de Mediano

Arasanz fue expropiado cuando se realizó el crecimiento del Embalse de Madiano, del cual se tiene unas magníficas vistas durante el descenso, que inundó sus tierras de cultivo y lo condenó al abandono. Actualmente es un rincón de naturaleza salvaje donde sus escasas casas agonizan con el paso del tiempo.

Arasanz
Arasanz

Arasanz
Arasanz

El interior de algunas de las viviendas se conserva en un magnífico estado, aunque los techos parecen flaquear ante el peso del olvido.

Interior vivienda. Arasanz
Interior vivienda. Arasanz

Paseando entre los muros derruidos hubo dos detalles que dieron vida a estas abandonadas calles. Una fueron los restos de la Iglesia de San Martín (del siglo XVI); la otra, la indicación del buzón de correos. Mudos testigos de un momento en el que otros sonidos más allá del silencio y el cantar de los pájaros recorrieron estas calles. 

Buzón
Buzón

Iglesia de San Martín
Iglesia de San Martín

El regreso a la pista es largo y duro, lo mejor es intentar disfrutar con las vistas que nos ofrece el camino y las imágenes que se han quedado grabadas en nuestra retina. Al retomar la pista nos encontramos con una fuerte pendiente y camino algo roto. 

A los pocos kilómetros nos encontramos con el último desvío de la jornada, hacia el pueblo de Ministerio (en el cartel de entrada al pueblo está escrito como Ministirio), situado en un lugar de majestuosa belleza. 

Ministerio
Ministerio

Quedan pocas viviendas en pie y andar entre las casas se hace complicado, ya que casi todos los muros se han derruido y la vegetación a reconquistado el espacio, pero aún se pueden distinguir algunas casas y las terrazas en torno al pueblo. 

Ministerio
Ministerio

Ministerio
Ministerio

Dejamos este recorrido por los puebos abandonados. Retomamos la pista e iniciamos el tramo final. A los pocos kilómetros nos desviamos por el Camino Viejo a El Humo de Muro. Este camino en algunos tramos es bastante complicado para la bici. También es posible descender por buena pista que nos deja escasos kilómetros del pueblo.

Camino Viejo a El Humo de Muro
Camino Viejo a El Humo de Muro

Desde El Humo de Muro tomamos la carretera para abandonarla por una ancha pista que podemos seguir hasta Tierrantona. En nuestro caso nos desviamos siguendo una pequeña pista que se adentra en una cárcava, para ir a parar a la primera intersección de nuestro recorrido. Desde aquí tomamos el GR-1 hasta Tierrantona (puede volverse por Luján, siguiendo el camino tomado por la mañana).

Una ruta algo extraña en su recorrido, pero que nos ha permitido conocer preciosos rincones que nos susurran historias del pasado. La primavera le da un colorido especial a estas montañas, quizá sea la época más aconsejable, porque parece una zona calurosa para el verano.

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 INFORMACIÓN ADICIONAL:

sábado, 23 de abril de 2016

Barranco del río Mesa y Hoz Seca. GR 24.1 (Calmarza. Zaragoza)

En esta ruta recorreremos parte del GR 24 y el ramal GR 24.1 , realizando una ruta circular de unos 17 kilómetros y poco desnivel, llena de encantos.

Iniciamos nuestra andadura en el pequeño pueblo de Calmarza, situado en el corazón del Barranco del río Mesa y muy próximo al más conocido Jaraba, debido a sus aguas termales. Dejamos el pueblo con las primeras gotas del día y siguiendo las indicaciones del GR 24 hacia Jaraba, en la parte alta del pueblo, tomamos un estrecho sendero que transcurre por la ladera aterrazada del pueblo, sin duda, lugar de antiguos huertos hoy abandonados a las hierbas.


Salida de Calmarza

Esta senda nos deja en la carretera Z-453 que recorre el Barranco del río Mesa. Seguimos durante un par  de kilómetros la carretera, siguiendo las señales blancas y rojas que nos indican que estamos siguiendo el GR, hasta que huimos de los coches siguiendo los carteles, para aproximarnos al cauce del río, que en un primer momento atravesamos, alejándonos un poco más del asfalto.

Puente sobre el río Mesa 

A pesar de econtrarnos tan cerca de la carretera el camino es sinuoso y bonito, con buenas panorámicas de las paredes que escoltan el exiguo cauce del río y donde numerosas aves encuentran refugio, entre ellas majestuosos buitres. El sendero se abre camino buscando los rincones más escondidos, evitando el cauce y las altas paredes.

 GR 24. Barranco del río Mesa

En todo momento vamos a pocos metros de la carretera comarcal, poco antes de que ésta se abra camino a través de la roca por un par de túneles, la senda se desvía siguiendo fielmente el cauce del río y adentrándonos en un precioso rincón, donde el río discurre con pocos sobresaltos. 


  Río Mesa

Es el único punto donde perdimos un poco las indicaciones, pero realmente no hay pérdida posible, ya que no hay más seguir la corriente. A los pocos metros la senda nos deja de nuevo en la carretera para abandonarla de nuevo a nuestra izquierda, siguiendo indicaciones muy claras del GR, para subir hasta el pie de unas pequeñas paredes surcada por vías de escalada, esta zona es bastante conocida entre los practicantes de este deporte. 

Zona con vías de escalada

A los pocos metros nuestros pasos se reencuentran con la pequeña carretera, que seguiremos hasta alcanzar la entrada a la Hoz Seca, tras pasar por un merendero y disfrutar de los majestuosos buitres volando sobre nuestras cabezas. 

La entrada a la Hoz Seca no tiene pérdida ya que está indicada (hay carteles) y desde la carretera se puede ver en lo alto la Ermita de Nuestra Señora de Jaraba, construida en el siglo XVIII sobre un edificio anterior y con horarios de visita algo restringidos, por lo que no pudimos visitarla. 

Ermita de Nuestra Señora de Jaraba

En la Hoz Seca abandonamos el GR 24, que prosigue hacia Jaraba siguiendo el río Mesa, para tomar uno de sus ramales, el GR 24.1. El primer tramo del barranco, hasta el desvío a las pinturas rupestres, sigue una amplia pista que se abre camino entre las inmensas paredes.


 Pista en la Hoz Seca

En estos primeros kilómetros de recorrido está indicada una ruta interpretativa con numerosos paneles donde se explican diversos aspectos interesantes del barranco, geología y formación (su origen está en un antiguo cauce de agua que recorría este barranco), las construcciones para el ganado (parideras) que podemos encontrar a lo largo de nuestro camino (este barrando lo recorre la Cañada del Campillo), fauna y flora. Merece la pena detenerse para conocer un poco más en profundidad esta maravilla que nos rodea. El conocimiento siempre aporta una nueva perspectiva y permite apreciar y disfrutar más si cabe del entorno.

Senda entre las paredes
 
Panel informativo

Paridera para el ganado

Enfrente de una de las grandes parideras que nos encontramos en el camino está la indicación para acercarse a las pinturas rupestres de Roca Benedí. El descubrimiento de estas pinturas es relativamente reciente, fueron descubiertas en 2009, y su descubrimiento fue casual. Su interés reside en que son las pinturas de arte levantino localizadas más a occidente, lo que amplía el área de expansión de este arte prehistórico. Para llegar a ellas hay que ascender por un estrecho y pedregoso sendero.

Las pinturas no son fáciles de diferenciar, pero un panel en el lugar nos permitirá interpretarlas. Se pueden ver, en pintura negra, dos figuras humanas y dos zoomorfos (dos cérvidos). 


Pinturas rupestres de Roca Benedí
 
Nos encontramos en la parte alta de las inmensas paredes que hace uno momentos nos rodeaban y ésto nos permite gozar de una hermosa panorámica del barranco a nuestros pies. 

Panorámica desde las pinturas
 
Para proseguir la ruta tendremos que desandar los pocos cientos de metros que nos han elevado por encima del barranco, para volver a la parte más baja y proseguir nuestro recorrido por la hoz. En pocos metros nos damos cuenta de que esta parte del barranco no es tan visitada, porque la pisada pista que hemos seguido hasta ahora desaparece sustituida por una senda, que se va estrechando a medida que avanzamos. La prueba más contundente es que no volvimos a ver a nadie en el resto del recorrido.
 
 
Senda
 
Las paredes empiezan a perder algo de altura, y al estar menos transitado tiene cierto encanto que no tenía al inicio, todo parece más salvaje, más auténtico, hasta los colores parecen más vivos. Colores y tonos cambiantes en función de la lluvia y el sol que se alternan en nuestro andar. 
 
 Tramo final de la Hoz Seca

Antes de abandonar definitivamente la hoz tendremos una pequeña trepada (para ser exactos son tres), todas ellas equipadas. La primera con una escalera formada por grapas, las dos últimas equipadas con cable y escalones. No tienen complicación, la única precaución es en caso de lluvia, ya que la roca resbala.

Paso equipado

Una vez abandonamos la hoz la senda e indicaciones nos llevan hasta una pista muy ancha de tierra oscura y arcillosa que tomamos a nuestra derecha, siguiendo indicaciones del GR 24 hacia Calmarza. La pista nos lleva hasta un pequeño alto desde iniciamos el descenso hacia el pueblo. La pista es pedregosa, pero cómoda.

Pista a Calmarza
 
Seguimos descendiendo por el Barranco de los Hornillos, sin abandonar la pista que traíamos. Caminamos a media ladera dejando el barranco a nuestra derecha lo que nos permiten tener unas vistas increibles del paisaje que nos rodea. 
 
Barranco de los Hornillos (derecha)
 
A medida que nos aproximamos al pueblo de Calmarza las vistas del Barranco del río Mesa son espectaculares, especialmente desde las antiguas terrazas en las inmendiaciones del pueblo. 
 

Barranco del río Mesa
 
Con toda esta belleza inundándonos la pupila terminamos esta sencilla, pero bella, ruta. Solo una última recomendación, acercaros a ver el Pozo Redondo, una espectacular caída de agua situada en el mismo pueblo de Calmarza. Un rincón con mucho encanto. Esto es lo que se dice acabar bien.
 

Pozo Redondo
 
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INFORMACIÓN ADICIONAL:
  • En wikiloc hay numerosos tracks que hacen este recorrido, es relativamente conocida, aunque, como he comentado, el segundo tramo de la Hoz seca es mucho más solitaria.