martes, 7 de abril de 2015

Pirinexus en BTT (Girona y Sur de Francia)

Esta ruta es circular, sigue vías verdes de Girona, atraviesa los Pirineos para enlazar con vías verdes del sur de Francia, y volver de nuevo a España, atravesando la frontera por la Junquera y retomando las vías verdes catalanas. Es una ruta muy completa, no muy larga y, aunque en algunos tramos es algo exigente, es lo suficientemente "llevadera" para ser una opción a tener en cuenta por aquellos que se inicien en esto del cicloturismo...pero cuidado, porque engancha.

Lo mejor es tomárselo con calma, para poder disfrutar de las poblaciones por las que pasa y pedalear sin prisas, disfrutando, porque hay mucho de lo que disfrutar y sitios interesante para visitar. Nosotros hicimos el recorrido en cinco días que creo que es lo mínimo que se le debe dedicar, de ahí en adelante lo que cada uno considere.

Día 1: Palamós-Girona (55.5 Km-400 m)

Decidimos iniciar nuestra ruta en el pueblo costero de Palamós, aunque al ser una ruta circular cada uno se lo puede plantear como más le convenga. El inicio de esta ruta quizá sea lo más feo, aunque esta opinión puede estar muy influenciada por el hecho de que no somos grandes amantes de la playa, y también porque discurre por algunas carreteras con muchísimo tráfico y zonas con muchísima gente, se nota que son pueblos turísiticos. 

Inicio de la ruta

Sin embargo a partir de Sant Feliu de Guíxols se produce un gran cambio, aquí se inicia la vía verde del Carrilet (en la página de las vías verdes se denomina Carrrilet II), una estupenda vía de comunicación que aprovecha el trazado del antiguo tren que recorría la Baix Empordá, e inicia un recorrido agradable y sin apenas desnivel, que nos permitirá disfrutar del paisaje e ir a buen ritmo. 


Vía verde

En muchos tramos se hace más que evidente que vamos por el antiguo trazado del tren, pasando por tramos abiertos en la roca. 

Siguiendo la vía verde
  
También se hace evidente quién iba siempre el primero...y no era yo...

Es una auténtica gozada pedalear por estos carriles que ofrecen trayectos muy sencillos, accesibles y libres de la preocupacion del tráfico, si encima se disfruta de un día soleado de primavera el resultado es inmejorable.

 
El recorrido nos permitirá también apreciar la arquitectura rural de la zona, con bonitas masías.



Durante cerca de 40 kilómetros seguiremos el trazado de esta vía verde, perfectamente señalizada, que nos lleva derechos, y sin pérdida posible, a nuestro destino de hoy. Girona es una pequeña gran ciudad, donde podemos encontrar maravillosos rincones y preciosas calles para recorrer, con museos y pequeñas joyas a descubrir. Por desgracia nosotros llegamos el día que estaba todo cerrado, aún así pudimos disfrutar de la ciudad.

Lo primero nos llevamos la sopresa de una "invasión romana" (Desfile de los Manaires), justo enfrente del albergue en el que nos alojamos...las cosas de la Semana Santa.


Desfile de los Manaires. Girona

Desfile de los Manaires. Girona
Desfile de los Manaires

Pero la ciudad tenía mucho más que ofrecernos, así que nos acercamos a su casco histórico y a su catedral románica, con cierto aire de edificio defensivo  más que religioso.

Catedral de Girona
Catedral de Girona

Para dirigirnos posteriormente por las calles estrechas de la judería...

Calles de la judería. Girona
Calles de la judería. Girona

También nos acercarnos hasta las murallas, que se pueden recorrer en gran parte, permitiendo obtener unas vistas increíbles de la ciudad y de la catedral, siempre presente en el horizonte.

Murallas de Girona
Atardecer desde las murallas

Formando parte de este impresionante muro defensivo podemos pararnos a disfrutar de algunos de los pequeños jardines que se esconden entre sus paredes y torres.

Jardines de las murallas. Girona
Jardines de las murallas. Girona

Y no me puedo resistir a inlcuir aquí una pequeña frase que vi en la pared del albergue y que me encanta, porque resume lo que cualquier viajero siente (creo)



Segundo día: Girona-Olot (60 Km-615 m)

Abandonamos Girona continuando por una vía verde (en este caso la denominada Carrilet I), continuación de la que traíamos el día anteiror, la cual no abandonaremos en los 60 Km que nos separan de la ciudad de Olot.

El inico de la ruta lo realizamos siguiendo el río Ter, que nos acompañará en los próximos kilómetros y nos marca el camino para dejar atrás la ciudad.

Salida de Girona

Siguiendo el río Ter

El recorrido pasa por numerosos pueblos, algunos de ellos muy interantes por ser pueblos medievales, como es el caso de Anglés o Amer, cualquiera de ellos es una buena opción para descansar y disfrutar de un buen café.

Plaza de Amer

El recorrido no presenta ninguna dificultad y no es excesivamente duro, con algunos tramos especialmente bonitos, que nos permiten disfrutar enormemente de la jornada y del entorno.

Vía verde

En este tramo es más notorio que nos encontramos ante un trazado ferroviario, ya que pasamos por puentes y profundas trincheras que permitían el paso, en algunos casos las paredes son de una altura considerable y dan una idea de lo trabajoso que resultó hacer pasar por estas tierras este trazado, y que hoy nos permiten disfrutar de este increíble paisaje. 

Desde Les Planes D'Hostoles hay algo más de pendiente, no es mucha pero las piernas lo notan, hasta llegar al Coll d'en Bas, pero también es uno de los tramos más bonitos



 
El collado marca la transición hacia la llanura, dando paso al valle d'en Bas, formado como resultado de una falla en la zona y que también es el origen de la zona volcánica de la Garrotxa, a la cual nos dirigimos. 

Pedaleando en el valle d'en Bas

Pero antes de llegar todavía veremos algunas infraestructuras del trazado ferroviario, y alguna masía.




En el horizonte podemos distinguir algunos de los volcanes que marcan el paisaje de Olot y que hacen de este lugar un entorno incomparable, constituyendo el paisaje volcánico más importante de toda la Península. 

En Olot nos alojamos en el albergue juvenil, situado en un precioso edificio modernista.

Albergue de Olot
 Albergue de Olot

Por la tarde aprovechamos para subir a un volcán que se encuentra dentro del casco urbano de la ciudad, él Volcán del Montsacopa, donde se encuentra la Ermita de Sant Francesc (s. XVII), así como un sistema defensivo que fue construido en época de la ocupación francesa.

Ermita de Sant Francesc. Olot
 Ermita de Sant Francesc. Olot

Ermita de Sant Francesc. Olot
 Ermita de Sant Francesc. Olot

Muralla en el volcán del Montsacopa. Olot
 Muralla en el volcán del Montsacopa. Olot

Cráter del Volcán Montsacopa. Olot
 Cráter del Volcán Montsacopa. Olot

Tercer día: Olot-Camprondón (42.5 Km-1052 m)

Esta jornada abandonamos las vías verdes e iniciamos el ascenso, ya que nuestro camino nos lleva de forma decidida a encarar los Pirineos, y eso se deja notar. Nada más salir de Olot iniciamos la subida hacia el Coll de Coubert por la N-260a, carretera poco transitada que nos lleva a ascender 600 m de desnivel en unos 10 Km, así que este tramo hay que tomárselo con tranquilidad. Como recompensa tendremos unas bonitas vistas cuando lleguemos a lo más alto, desde donde podremos ver, por primera vez, las altas cumbres de los Pirineos.

Collado de Coubert

Pero no hay que dejarse engañar porque llegar al collado no quiere decir que iniciemos el descenso, tendremos que hacer algún kilómetro más hasta alcanzar el collado de Santigosa, por carretera algo más cómoda y menos transitada (en este punto hay una fuente), a partir de este segundo collado sí que iniciaremos el descenso hacia el Ripollés, alcanzando rápidamente la población de Sant Joan de les Abadesses, un buen sitio para recuperar el aliento y disfrutar de sus monumentos: un monasterio románico, sus iglesias y su característico puente sobre el Ter, río con el que nos reencontramos en esta localidad.

Monasterio románico. Sant Joan de les Abadesses
 Monasterio románico. Sant Joan de les Abadesses

 Iglesia de Sant Pol
 Iglesia de Sant Pol

Pont Vell

A partir de este punto dirigimos nuestros pasos hacia la localidad de Camprodón por caminos agrícolas, que en algún tramo se convierten en senderos con cortas subidas, pero de pendiente muy fuerte, todo ello hará que en algún punto tengamos que echar el pie a tierra

Sendas entre Sant Joan y Camprodón

El río Ter nos acompañará ya hasta la población de Camprodón y tendremos que atravesarlo en alguna ocasión, dejándonos imágenes de sus abundantes aguas.

Río Ter

En pocos kilómetros llegaremos a la bonita población de Camprodón, donde hacen unas magníficas, y famosas, galletas. 
 
Pont Nou. Camprodón

Pont Nou. Camprodón

Esta jornada la acortamos en algunos kilómetros, respecto a lo inicialmente planificado, ya que por delante nos quedaba la subida hacia el Coll d'Ares que preferimos dejar para el día siguiente y difrutar de un merecido descanso. En Camprodón merece la pena hacer una visita al monasterio románico de Sant Pére (s. X), en torno al cual creció el pueblo (pero nos lo encontramos cerrado) y pasear por sus calles empedradas.

Monasterio de Sant Pere
 
Cuarto día: Camprodón-La Junquera (99 Km-1270 m)

Jornada muy larga porque decidimos, sobre la marcha, no hacer noche en Francia, así que atravesamos del tirón toda la parte francesa, esto nos obligó a superar un considerable desnivel, al tener que superar, dos veces en la misma jornada, la línea divisoria de los Pirineos. 

Iniciamos la jornada subiendo hacia el Coll d'Ares por la carretera C-38. En este tramo merece una pequeña parada el pueblo de Molló para contemplar la iglesia románica de Santa Cecilia (s. X). Tras este punto nos quedan unos largos kilómetros de subida, aunque es obligatorio parar para contemplar el valle del Ter, que dejamos a nuestros pies. 


Valle del Ter
Valle del Ter

El Coll d'Ares (1513 m),el punto más alto de toda la ruta, marca la divisoria entre España y Francia, así que, a partir de este punto, nos adentramos en el país galo.

Coll d'Ares (1513 m)
Coll d'Ares (1513 m)

Después de tanta subida nos espera una larguísima y rápida bajada, también por carretera, que nos permitirá tener unas vistas magníficas del macizo del Canigó.


Macizo del Canigó

El primer pueblo por el que pasamos en la vertiente francesa es Prats de Molló, pueblo fortificado, para llegar posteriormente a Arles, Arles de Tech y Els Banys d'Arles.

Prats de Molló
 Prats de Molló

Descenso hacia Arles

A partir de Arles tomamos alternativas a la carretera por pistas, carreteras menores y vías verdes, muy cómodas para el pedaleo y que nos alejan del peligroso asfalto de la carretera principal, para llevarnos por sitios más amables permitiéndonos disfrutar más del recorrido. Gran parte de los tramos por las vías verdes están preparados con cemento, lo cual hace que avancemos a un buen ritmo, sin apenas desnivel.


Pirinexus por las vías francesas

Durante esta jornada recorremos todo el tramo francés encaminándonos, de nuevo, hacia los Pirineos para atravesar la frontera por la Junquera. 

Pirineos al fondo

Y para poder atravesar la línea divisoria no nos quedará más remedio que ascender de nuevo, desde la localidad de Morellas iniciamos un ascenso por carretera muy poco transitada, ya que todo el tráfico va por la autopista. En Riunoguers la carretera se convierte en pista, de hormigón en algunos tramos, y que nos lleva al tradicional paso del Coll de Panissars donde se encuentran las ruinas de un convento benedictino medieval (priorato de Santa María de Panissars), construido sobre una edificación romana previa. 

Como curiosidad comentar que en este punto enlazan, o enlazaban, dos de las principales vías romanas: la Vía Dolomiti, que procedía de Roma, con  la Vía Augusta, la vía romana más larga de Hispania que unía los Pirineos con Cádiz. 

Ruinas del convento benedictino

 Intersección de la Vía Domitia y la Vía Augusta

 Justo enfrente podemos divisar el fuerte de Bellaguarda.

Fuerte de Bellaguarda al fondo

No hay que emocionarse mucho, porque antes de iniciar el descenso hacia la Junquera, y ganarnos nuestro merecido descanso, nos queda enfrentarnos a un par de fuertes repechos que, a esta que escribe, le hicieron echar el pie a tierra. Aunque confieso que me nos sorprendió muy gratamente la zona, ya que esperaba un lugar feo y nos encontramos con un precioso bosque. 


Quinto día: La Junquera-Palamós (99 Km-560 m)

Nos enfrentamos a esta nuestra última jornada y la empezamos, como no, subiendo por fuertes rampas hormigonadas que nos llevará hacia una zona increíblemente bonita e intersante: los estany de La Junquera, zona que fue muy afectada por un incendio en 2012, pero que se recupera poco a poco. Es increíble como la vida se abre camino.





Y es muy interesante porque hay numerosos e importantes monumentos magalíticos que merece la pena detenerse a ver, hay dólmenes y también menhires, en un entorno indescriptible, desviaros un poco de la ruta y tomad alguna de la sendas que indica, no os arrepentiréis. Solo una pequeña muestra...







Y el entorno en el que se encuentran es precioso...


Poco después pasamos por la población de Capmany donde también hay una zona de monumentos megalíticos, pero ya nos teníamos que desviar, así que se ha quedado pendiente para otra ocasión, una pena. 

Después de pasar esta zona el camino pasa a ser por pistas, hasta llegar a Peralada, y nos llevamos la sorpresa de tener que atravesar varios ríos mojándonos los pies. Primero atravesamos el Llobregat y después la Muga, este último con mucho caudal y llegaba a ser peligroso por la fuerza de la corriente, así que después de lluvias hay que tener cuidado y si no se ve claro buscar alternativa por carretera. 


 Camino de Peralada

Atravesando el río Muga

Tras estos puntos algo más complicados, seguiremos durante algunos kilómetros el Camino Natural del Río Muga que nos lleva hasta Castelló d'Empúries. A partir de aquí seguimos caminos agrícolas en bastante buen estado, y sin apenas desnivel que nos permitirán avanzar de forma bastante rápida, dirigiéndonos en dirección a la costa. Volveremos a ver la playa en Sant Martí d'Empúries, donde además es recomendable visitar el núcleo medieval.

Playa de Empúries

 Al fondo de la foto se encuentran las increíbles ruinas de Ampurias, yacimiento romano y griego, que es de obligada visita, aunque hay que dedicarle un tiempo ya que es de dimensiones considerables (nosotros no paramos porque ya lo habíamos visitado en una ocasión previa), la ruta pasa por la misma puerta del yacimiento. 

Desde este punto seguimos por carriles preparados para el pedaleo, que pronto abandonamos. El siguiente tramo tiene numerosos puntos que discurren por asfalto, combinados con caminos agrícolas. En Ullá nos reencontraremos con el Ter, de nuevo, y en Torrela de Montgrí hay un desvío para dirigirse al pueblo de Pals, en nuestro caso en vez de desviarnos decidimos dedicar los siguientes días a visitar estos pueblos medievales de L'Empordá.

Los últimos kilómetros para llegar a Palamós los realizamos por la vía verde del Tren Petit, un recorrido cicloturista que nos permitirá disfrutar de los últimos kilómetros de nuestra aventura de forma cómoda. 

Vía verde del Tren Petit

Después de tanto kilómetros y con las retinas llenas de imágenes estupendas, lo que nos queda es una buena ducha y una buena cena para recuperarnos.

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INFORMACIÓN ADICIONAL:

domingo, 5 de abril de 2015

Monfragüe en BTT (Parque Nacional de Monfragüe. Cáceres)

La verdad es que la ruta que seguimos no va estrictamente por el Parque Nacional, ya que está estrictamente prohibido pasar con la bicicleta por las pistas y sendas dentro del límite del parque, únicamente se pueden seguir las carreteras, así que nos decidimos por una ruta que se sitúa en el pre-parque, sin pasar los límites marcados, pero que nos permitirá disfrutar de la zona.

Nuestro punto de inicio lo situamos en el pueblo de Serradilla, iniciando la ruta en ascenso por una pista buena, pero pedregosa.

Inicio de la ruta

La ruta en líneas generales transcurre por buenas pistas que nos permitirán seguir cómodamente el recorrido, pero con un poco de esfuerzo, ya que habrá continuos sube-bajas, que caracterizarán el recorrido. 


Los paisajes por los que vamos pasando dejan de manifiesto una primavera húmeda, que llena de vida la zona, especialmente en torno a los arroyos que separan los cordales que vamos atravesando.

Arroyos

En nuestros pedalear atravesaremos tres cordales, la Sierra de Sta Catalina, la Sierra de Enmedio y la la Sierra de la Herrera, que nos llevarán por bonitas dehesas, característica del campo extremeño. 



Después de estas increíbles vistas, con cielos azules y campos verdes con las incipientes flores, nos llevarán hasta el pueblo de Mirabel, única población que se sitúa en nuestro camino, un pueblo bonito donde se conservan interesante restos de su pasado, como la picota del pueblo, la iglesia, aunque lo más interesante se encuentra a la salida, siguiendo la carretera, donde nos encontraremos con el Castillo de Mirabel. 

Pueblo de Mirabel

Saliendo del pueblo nos desviaremos por pista poco antes de alcanzar el Castillo para seguir de nuevo las pistas que nos permiten atravesar la sierra (si alguien está muy cansado en este punto es posible volver por carretera), y que nos llevará por pistas y alguna senda, que nos dejará increíbles postales para disfrutar...sin más...


Ya solo nos queda sortear, de nuevo, la Sierra de Sta Catalina, que nos llevará por una pista que sigue su cordal, y que nos ofrece buenas vistas del ahora lejano Monfragüe, desde algunos miradores que encontraremos en el camino. 

  Mirador

Nos volveremos a juntar con las pistas por las que subimos a primera hora, y ahora solo queda volver a Serradilla, después de haber disfrutado de estos parajes. 
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INFORMACIÓN ADICIONAL:


Ruta del Castillo (Parque Nacional de Monfragüe. Cáceres)

Hacía tiempo que tenía ganas de hacer alguna ruta por el Parque Nacional de Monfragüe, y el inicio de la primavera nos ofreció la oportunidad de darnos una vuelta y preparamos un fin de semana.

En el centro de interpretación, situado en Villarreal de San marcos (punto de inicio de casi todas las rutas marcadas) os podrán sar un mapa con todas las rutasen el parque. El primer día lo dedicamos a hacer una ruta por esta zona, seguimos una de las marcadas por el parque, tomando todas las variantes para hacerla más larga, concretamente la que lleva al Castillo (marcada como itinerario 3). Es complicado salirse de los itinerarios ya que está estrcitamente controlado.

Y así iniciamos nuestra ruta, nada más iniciarle podemos ver la marca del pasado en las calzadas que recorrían la sierra permitiendo el paso, siguiendo una de estas antiguas calzadas.

 
 Inicio de ruta por antiguos caminos

Desdde este punto ya podemos disfrutar de unas vistas estupendas del Río Tajo, protagonista absoluto del Parque. En principio esta ruta sigue por el Puente del Cardenal, pero el río iba tan crecido que era imposible pasar por él, es más no era posible ni verlo...

Ahí debajo debe estar el Puente del Cardenal
 
Este pequeño inconveniente nos obligó a hacer un tramos de kilómetro y medio por carretera, tanto a la ida como a la vuelta puesto que este tramo es común. Una vez atravesado el puente iniciamos la parte circular de la ruta. Nosotros decidimos realizar la subida al Castillo por nuestra izquierda, más inclinada, pero mucho más directa, además el ir despacio nos permite disfrutar de las vistas y del camino, más bonito que el que tomamos de bajada. 
 
Camino de ascenso al Castillo
 
Camino de ascenso
 
Además podremos aprovechar la arboleda, que nos ofrece una estupenda sombra. Es un camino muy cómodo, vamos para disfrutar...y en l parte alta, merce la pena detenerse unos minutos. 
 
Vistas llegando al Castillo
 
En lo alto nos encontramos con el Castillo y la Ermita de Monfragüe. El Castillo es de origen árabe, de esta época es la torre cilñindrica, aunque ha sufrido diversas remodelaciones a lo largo de su historia, pasando de mano en mano, la Torre del Homenaje que se conserva en buen estado es de época cristiana. La última de estas remodelaciones ha sido la adecuación de las torres para su visita, con la instalación de escaleras que permiten acceder a la parte alta y gozar de las buenas vistas que ofrecen...y qeu permiten comprender por qué decidieron esta ubicación para un Castillo defensivo. La ermita es mucho más moderna, pero en su interior tiene una talla bizantina del s XII (no pudimos verla, ya que la ermita estaba cerrada).
 
Torre del Castillo
 
Nuestra ruta prosigue, en este caso haremos parte de la bajada por la carretera de acceso. En el camino encontramos indicaciones de las pinturas rupestres de la Cueva del Castillo, pero estaban cerradas y no pudimos verlas, no sé si se podrá solicitar visitas, porque parecía bastante abandonado. 

Nuestra ruta seguirá el lateral de la carretera, por una pequeña senda, que nos llevará hasta el Salto del Gitano para poder disfrutar de otro de los grandes alicientes del Parque: el avistamiento de pájaros, muy especialmente de los buitres, un santuario para los amantes de la ornitología y de las buenas fotografías. 

Salto del Gitano
 
Poco después dejaremos la carretera para seguir un sendero que sigue el margen del río, de forma cómoda, hasta llevarnos, de nuevo, al puente. Pero antes de volver, decidimos seguir la variente de la Umbría, subiendo de nuevo dirección hacia el Castillo, para desviarnos al poco por la variante indicada, una senda bastante más solitaria y que nos permite adentrarnos en estos bosques. 
 
Senda de la Umbría
 
No hay más que seguir las indicaciones hasta volver de nuevo al puente sobre el Tajo, y desandar lo andado hasta el la población de Villarreal de San Carlos, después de haber disfrutado de un relajado día de senderismo. 
 
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INFORMACIÓN ADICIONAL: 

  • Revista de Grandes Espacios nº 103, en la que vienen indicadas todas las rutas señalizadas en el interior del Parque, así como información de la zona.

lunes, 23 de marzo de 2015

Molino de San Lázaro y Peña del Osar (Sierra de Ayllón. Guadalajara)

Hace tiempo que habíamos echado el ojo al barranco cercano a Cantalojas que recorre el río Sorbe, no hemos encontrado ninguna reseña, así que nos hemos guiado únicamente por un mapa donde aparece un sendero a lo largo del Sorbe...y con esta única arma, y un día soleado por delante, nos fuimos a descubrir sitios nuevos y solitarios.

Nuestra andadura se inicia cerca de Cantalojas, población conocida por ser la entrada al Hayedo de Tejer Negra, aproximadamente en el kilómetros 1.5, donde seguiremos un marcado camino dejado por los vehículos hasta unas puertas que encierran al ganado. Por este punto dirigeremos nuestros pasos hacia el Castillo de Cantalojas (o Castillo de Diempures), del que quedan escasos restos, pero podemos intuir el foso, así como la puerta de entrada al recinto fortificado.


 Restos del Castillo de Diempures

Localizado en un lugar privilegiado, con vistas increíbles hacia el barranco abierto por el Sorbe y el Barranco de la Virgen. 

Panóramica desde el Castillo

Una vez vistas las ruinas dirigimos nuestros pasos hacia lo profundo del barranco siguiendo para ello un antiguo camino, bien marcado, hacia el Molino de San Lázaro (hoy rehabilitado y particular). 

Camino de descenso hacia el barranco

Desde el Molino de San Lázaro seguiremos el curso del río Sorbe por una senda poco marcada, seguramente antiguos caminos que hoy pocos conocen y utilizan, más allá de los pocos pescadores que se acerquen a esta zona. Este recorrido nos deja hermosas muestras de lo que esta sierra puede ofrecernos y lo poco conocida que es.

Curso del Sorbe

Esta senda nos llevará por bosque bastante tupido hasta alcanzar un collado, desde el cual disfrutaremos de unas vistas estupendas. Desde esta posición podemos ver el camino que discurre, ahora más alejada del curso del río, a media ladera hasta alcanzar el siguiente collado. En este segundo collado nosotros bajamos de nuevo hacia el río,siguiendo lo que pensamos que era una senda. 

 Collado antes de iniciar el descenso

Finalmente perdimos la senda, con lo que nos queda la duda de si seguía a media ladera y la perdimos en el collado (esto queda pendiente para otro día). A partir de este punto el recorrido se hace bastante confuso, ya que optamos por cruzar el río (tuvimos que descalzarnos) y seguir por el margen contrario, improvisando, ya que no hay traza clara de ningún sendero. 

Atravesando el río Sorbe

 Pero es lo que tiene perderse, que a veces, encuentrar rincones únicos, y así llegamos a un conjunto de cascadas...

Cascadas en el río Sorbe

Y aquí ya fue improvisanción total, porque no encontramos paso, así que nos toco atravesar una pedrera y ascender, abandonando el curso del río. Viendo que las posibilidades de pasar al otro lado eran nulas, decidimos intentar ascender la Peña del Osar (1564 m) que hace tiempo que lo teníamos penidente. Así que ascendimos, penosamente, hasta alcanzar un pequeño collado que nos permitió pasar al otro lado de la Loma de la Peña del Osar, hasta alcanzar las pistas que asciende por esta vertiente. 

A partir de aquí no hay más que seguir una cómoda, pero empinada, pista hasta alcanzar una cortafuegos que nos permite ascender hasta la Peña del Osar, alcanzando su vértice geodésico.


Cumbre de la Peña del Osar (1564 m) 

Continuamos por la pista que traíamos, por la que se puede conectar con diversas pistas que nos llevan hacia Galve de Sorbe, o nos podemos dirigir hacia el punto donde habíamos dejado el coche. Pero como a nosotros no nos gustan mucho las pistas, nos centramos en buscar la manera de llegar de nuevo al molino de San Lázaro, en el mapa no había aparenemente ningún camino que nos llevara de forma rápida hasta este punto, pero vimos una senda que salía de la pista principal y que se dirigía en la dirección que queríamos tomar, así que para allá que nos fuimos. 

Inicialmente por lo que aprecía una pista poco marcada que seguía el curso de un arroyo, que pasó a ser una senda, y finalmente, tras pasar por una zona de cercados de piedra, pasó a ser un rastro que se perdía en una zona bastante abrupta donde el arroyo formaba bonitos saltos de agua, así que nos tocó trepar y destrepar un poco.

Cascada del arroyo

  Pedrera siguiendo el curso del arroyo

Pero no andábamos desencaminados, y terminamos saliendo justo al molino de San Lázaro, es bonito cuando las cosas salen bien. A partir de aquí no queda más que desandar el camino hasta coger de nuevo el camino de ascenso hacia el Castillo, no sin antes disfrutar de las últimas postales del día...increíble.
 

 
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INFORMACIÓN ADICIONAL
  •  Como he comentado lo único que seguimos fue el mapa de "Sierras de Ayllón y Ocejón", escala 1:50000. Tienda verde.