sábado, 11 de octubre de 2014

Pto. de Candeleda-Garganta Lóbrega (Sierra de Gredos. Ávila)

Ruta realizada en dos días por caminos poco transitados (por increíble que parezca) de la Sierra de Gredos, y en algunas ocasiones sin apenas traza. Todo ello hace de esta ruta un lugar con mucho encanto, y pasando por una garganta preciosa, pero muy larga.

Primer día: Refugio de la Albarea-Pto. de Candeleda

El punto de salida lo marcamos en el refugio de la Albarea, situado en un precioso rincón en la Garganta Blanca. Hasta este punto se puede llegar en coche desde Candeleda, tras recorrer 12 km de una larga pista no en muy buen estado.

A partir del refugio se toma la ancha pista para diriginirnos siguiendo las indicaciones (hay carteles) que indican el puerto de Candeleda. Incialmente transitamos por una ancha pista, salvando un importante desnivel hasta llegar a una pequeña cabaña, desde la que se tienen unas impresionantes vistas, punto en el que la pista finaliza para dar inicio a una senda menos marcada.


Fin de la pista

A partir de este punto el ascenso hasta el Pto. de Candeleda lo realizaremos por una senda menos marcada y de fuerte desnivel. A lo largo de la ascensión se puede disfrutar de unas vistas estupendas.

Ascensión al Pto. de Candeleda

 Nosotros decidimos parar en el Pto. de Candeleda y plantamos la tienda aquí, ya que habíamos empezado a andar bastante tarde y debido al calor la subida había resultado bastante dura, así que dejamos el grueso de la andadura para el día siguiente.

Pto. de Candeleda

Segundo día: Pto. de Candeleda-Garganta Lóbrega-Refugio de la Albarea

Desde el Pto. de Candeleda proseguimos por la cuerda que conduce hacia La Mira (Vereda de la Mira). La senda es bastante transitada, por lo que está bastante marcada y es fácil de seguir, sin dificultades reseñables más allá de la distancia. La mañana nos ofreció buenas perspectivas de las montañas...



Siguiendo la cuerda pasaremos por el Alto del Pajonal, Los Campanarios, Risco Pelucas y Molederas...y a estas horas se puede ver la fauna de la zona con facilidad.

Siguiendo la Vereda de la Mira

Cabras curioseando

Si quedan fuerzas se puede proseguir hasta La Mira y luego volver sobre nuestros pasos para realizar el descenso. Nosotros desechamos esta opción porque la Garaganta Lóbrega parecía bastante larga y no habíamosmadrugado mucho, y desde luego fue acertado porque el descenso de la garganta nos llevo unas cuantas horas y se presento algo más dificultos (que no difícil) de lo que esperábamos.

El incio del descenso hacia la Garganta Lóbrega fue improvisado ya que, aunque en el mapa marca un itinerario por aquí, no encintramos ningún camino que mereciera tal nombre, así que iniciamos el descenso pasado el Risco Pelucas (después de tener que volver sobre nuestros pasos al darnos cuenta de que no existía camino). El inicio del descenso estaba marcado por hitos hasta un llano donde había surgencias de agua (llegamos a la conclusión de que por esta razón estaba marcado con hitos), pero a partir de este punto el descenso lo hicimos por donde vimos que era más sencillo, sin seguir ningún camino marcado, aunque en algún momento vimos algún viejo (muy viejo) hito de lo que en algún momento debió ser un camino.

Garganta Lóbrega

El inicio del descenso es bastante empinado y hay muchos regueros de agua, por lo que hay que tener cierta precaución de dónde se ponen los pies, pero no presenta mucha dificultad. La bajada se suaviza un poco al llegar a los restos de unas chozas abandonadas.

Restos de chozas abandonadas

Vista de la Garganta desde las chozas

A partir de aquí sí se pueden encontrar traza de caminos, aunque a veces se pierden y no está muy claro por dónde seguir. parecen trazos de antiguos caminos que desde lukego hoy en día no se usan mucho (no nos encontramos con nadie en todo el día), pero que permiten acceder a un valle poco conocido de esta bonita sierra. En algunos tramos estos caminos presentan puentes y algún intento por marcarlos con hitos.

Camino en la Garganta Lóbrega

Puente para salvar el río

Esta Garganta es bastante larga y, debido a los tramos que se pierde, varias veces tuvimos que volver sobre nuestros pasos para buscar otras opciones, porque numerosos caminos se terminan perdiendo, lo que hace el avance sea lento, así que, aunque es bajada, hay que contar bastante tiempo para recorrerla. Pero el esfuerzo merece la pena, porque el lugar no tiene desperdicio, para disfrutar.

Camino en la Garganta Lóbrega


INFORMACIÓN ADICIONAL:

Mapa: "Mapa regional de la Sierra de Gredos" Ed. Adados. Escala 1: 25.000 

lunes, 6 de octubre de 2014

Norte de Mongolia en BTT

Este viaje lo hicimos el año 2013, pero creo que voy a inlcuir en el blog algunos de nuestros viajes pasados. El que hicimos por Mongolia me parece especialmente interesante por dos razones, la primera porque no es un destino habitual, y la segunda porque fue una gran aventura para nosotros por el tema de que aquí no sabíamos a lo que nos enfrentábamos...y desde luego no defraudó.

Mongolia es un país enorme que cuenta con muy poca población (unos 3.200.000 habitantes), a lo que se suma el hecho de que gran parte de esta población se concentra en la capital Ulan Baator (unos 1.200.000 habitantes), eso puede dar una idea de la sensación de soledad que se puede experimentar en cuanto te alejas de la ciudad. Eso hace factible la posibilidad de acampar donde uno considere, con cierta precaución de no quedarse cerca de las vías más transitadas y buscar sitios algo escondidos (principalmente por los borrachos, ya que tienden a beber mucho vodka y la gente borracha no es muy de fiar), pero hay que tener cuidado con el agua, y no dejar pasar las tiendas (muy pequeñas) que podréis encontrar en casi todas las poblaciones, y en alguna ocasión en medio de la nada. De todas formas nosotros llevamos, y lo usamos en una ocasión, un filtro por si nos veíamos obligados a coger agua de algún río.

Una de las tiendas en medio de la nada

Debido a las características del país, y que no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar para el tema de provisiones, íbamos bastante pesados, preparados para cocinar con infernillo, pero también con bastante comida, nos llevamos algunos sobres desde aquí, y en Mongolia nuentro alimento básico en las noches de acampada fueron los "noodles" coreanos, no están mal. A los utensilios culinarios se juntó todo lo necesario para podernos asear (ya que contábamos con numerosas noches de tienda), y bastante ropa para la lluvia, todo ello supuso que las alforjas iban bastante cargadas. Un problema añadido es el idioma, ya que, excepto en la capital, prácticamente nadie habla inglés u otro idioma, con lo que las posibilidades de comunicación eran bastante limitadas, exceptuando gracias, hola y adiós (que conseguí aprender en mongol), lo que es una auténtica pena.

Nada más aterrizar ya notas que es un lugar extraño y totalmente diferente, y eso que la capital es lo más parecido a occidente que íbamos a ver en las siguientes tres semanas. Nuestra planificación era viajar en furgoneta hasta la "ciudad" de Uliastay y a partir de ahí viajar con las bicis por el norte de Mongolia. Para el transporte a Uliastay contactamos con una agencia desde casa que nos llevaría hasta el punto de inicio de nuestro viaje, con parada en el monasterio de Erdene Zuu (uno de los mayores y más antiguos de Mongolia), situado en la ciudad de Karakorum, antigua capital del Imperio Mongol, de la cual apenas queda algún restos difuso, que nos acercamos a ver (stone turtle...).

Nuestro transporte para llegar a Uliastay

Templo de Erdene Zuu

Sin lugar a dudas este transporte fue lo más caro de todo el viaje. Hay que tener en cuenta que desplazarse por Mongolia de forma motorizada no es fácil debido a la falta de carreteras, y resulta muy caro viajar en uno de los 4x4 o furgonetas que usan los turistas. Otra opción es arriesgarse a viajar en los transporte que utilizan los locales (la forma de conducir es algo temeraria, lo pudimos comprobar en nuestra vuelta a Ulan Baator).

El viaje hasta Uliastay supuso dos larguísimos días por lo que en Mongolia se consideran carreteras y aquí no pasarían, en el mejor de los casos, de simples pistas, durmiendo durante el trayecto en nuestra tienda de campaña, mientras nuestro conductor dormía en la misma furgoneta. Lo más duro, sin duda, la comida...pasamos casi tres días sin probar bocado, porque aquí para comer la comida típica del país hay que tener el estómago a prueba de bomba, todo absolutamente todo sabe a yak, todo se hace con una especia de grasa de yak, y carne de cordero que sabe muy, muy fuerte, con lo que hasta que no llegamos a Uliastay, donde encontramos un local donde nos sirvieron pollo, casi no comimos más que galletas. Hasta este momento no lo habíamos sufrido porque en Ulan Baator sí que hay comida "occidental". A nuestra llegada a Uliastay pudimos apreciar la hospitalidad mongola, ya que nuestro conductor nos invitó a pasar la noche en su casa y terminamos pasando un par de noches hasta que preparamos las bicis para el viaje (las bolsas donde iban nuestras "burritas" se volvieron para la capital con el conductor, ya que acordamos con la agencia que nos las guardarían hasta nuestro regreso).

Esta es la casa de nuestro conductor, con el ger al fondo

Y aquí empezó nuestra aventura...recorriendo el norte de Mongolia con nuestras bicis...

Uliastay-Morön

Este tramo se compuso de una sucensión de puertos interminables, convistas impresionantes, y grandes estepas, en las que uno puede apreciar hasta la curvatura de la Tierra. nada más iniciar nuestro recorrido ya pudimos ver algunas estelas funerarias.

Estelas funerarias cerca de Uliastay

En todos los puertos y zonas altas se pueden encontrar los denominados Ovoos, que según leímos eran como lugares sagrados, reminiscencia de la época en la que existían chamanes y existía una relación directa entre el hombre y la naturaleza, es típico dar tres vueltas en torno a ellos para dar gracias a los espíritus. La verdad es que en la mayoría de los casos se habían convertido en un cúmulo de basura, especialmente en aquellos situados en los puertos más concurridos (en esto, son como el resto del Mundo, por desgracia).

Aunque circulábamos en lo que en el mapa marcaba como una carretera principal, nada puede estar más lejos del concepto que nosotros tenemos como carretera...más bien era una pista ancha.

Carretera de subida al puerto de Zagastain

Había tramos en los que podíamos pasar horas sin encontrarnos absolutamente a nadie, y de repente encontrar un ger (o yurta) solitario en el valle, o un coche que, increíblemente, había llegado hasta allí. La soledad es una constante, por ello hay que ir preparado para poder reparar las bicis en cualquier momento y ser autosuficiente en este aspecto, porque, aunque los mongoles son, por lo general, bastante hospitalarios, lo difícil es encontrarse con alguno.

La soledad sería una de las características del viaje

Durante estos días pudimos ser testigos de la vida nómada que se sigue conservando en este país, en cada valle se puden encontrar numerosos ger que las familias mueven entre los pastos de verano y los de invierno para poder alimentar al ganado, principalmente yak y caballos.

Los característicos ger

Durante estos días, acampábamos donde podíamos, y en alguna ocasión por la mañana nos encontrábamos acompañados de jinetes que se acercaban a curiosear, lo de las bicicletas le llama mucho la atención. Pero desde luego los alojamientos eran de primera.

Uno de nuestros "alojamientos"

Mörön es una ciudad bastante grande y hay algún hotel y, por fin, pudimos darnos una ducha, diría que con agua caliente, pero mentiría. Eso sí, lo de dormir en cama blandita después de tantos días de tienda fue genial. También hay varios locales de comida occidental (nosotros nos abonamos a una cadena que había en casi todas las ciudades que se llamaba "Nómadas").

Morön-Khatgal

Este tramo lo hicimos en un par de días. Nada más salir de Morön nos dirigimos a visitar el yacimiento arqueológico de Uushigiin Uver, en este yacimiento se pueden ver numerosas estelas y estructuras funerarias de grandes dimensiones datadas en la Edad del Bronce. El yacimiento estaba abierto y nos encontramos allí a un par de arqueólogos, si no recuerdo mal eran rusos, además de algunas cabras.


 Deerstones en el yacimiento de Uushigiin Uver

Estas estelas (deerstones) son muy numerosas y si se va pendiente se pueden ver a lo largo del recorrido, algunas bastante impresionantes (más si se junta una tormenta caracterísstica de las tardes en Mongolia). Además de estelas pudimos ver lo que parecían ser estructuras funerarias, en algunos casos, de importantes proporciones.

Estructura funeraria

El primer día decidimos descansar al borde de un lago debido al mal tiempo. Lo más característico en la época en la que fuimos, julio, es bastante calor por el día con importantes descensos de temperatura por la noche y tormentas por la tarde (alguna con granizo) y lo más impresionante es que en las estepas se tiene tal visibilidad del horizonte que en algunos momentos se puden ver varias tormentas de forma simultánea alrededor sin que esté cayendo ni una gota en el sitio en el que uno se encuentra (es bastante impresionante y las fotos no hacen justicia).

Tarde de tormenta en la estepa

En Khatgal esperábamos encontrar una ciudad, porque habíamos leído que era muy turística ya que se encuentra a orillas del lago Khövsgöl, pero nos quedamos con las ganas (sobre todo de encontrar un hotel o similar) y terminamos en una especie de camping donde, al menos, pudimos disfrutar de una ducha con agua caliente, lo cual empezaba a ser una novedad. 

En Khatgal decidimos quedarnos un par de noches porque coincidía con el Naadam, una fiesta que se celebra a nivel nacional, durante ese día en todos los pueblos se realizan juegos diversos (en algún libro lo comparan con los "juegos olímpicos", pero mongoles, ya que en la capital hay un estadio enorme solo con este fin, y llega gente de todo el país). Estos juegos consisten en algo parecido a la lucha libre, carreras de caballos, exhibiciones gimnásticas (a mí me recordaba algunas imágenes de China) de escolares, tiro con arco, etc. Así que pasamos un día disfrutando de estos ejercicios y descansando un poco para enfrentarnos a las siguientes estapas de nuestro viaje...ya que llegaba el momento de internarse en la zona más salvaje del recorrido.



Celebrando el Naadam en Khatgal


Khatgal-Tarialan

Sin duda la zona más salvaje y alejada de lo que llamamos como civilizado. Por primera vez vimos grandes bosques y recorrimos bonitos puertos con sombra, eso sí con una cantidad de barro que hacía realmente complicado avanzar con las bicis en algunos momentos. Pero el lugar era mágico, desde luego, y además diferente a lo que habíamos visto hasta ese momento en el resto del recorrido.

 Los ovoos típicos en los collados

 Bosques camino de Chandamani-Öndör

Camino de Chandamani-Öndör nos encontramos con una moto que había pinchado y les ayudamos a reparar el pinchazo. En el pueblo de Chandamani-Öndör, vimos un "hotel" y decidimos quedarnos, por eso de probar a ver si dormíamos en blando, sin palabras...(el baño estaba justo a mis espaldas, lo de los baños de Mongolia da para una entrada entera...)

 "Hotel" en Chandamani-Öndör

En este pueblo, ¡¡ hasta encontramos helados!!, aunque preferimos no intentar averiguar cómo habían llegado hasta allí, porque tenían apariencia de haberse descongelado y congelado varias veces, así que decidimos disfrutar únicamente de la oportunidad.

Tras dejar este pueblo pedaleamos por valles preciosos, hacia el pueblo de Erdenebulgan, y pasamos por la estatua de Alan Goa, que al parecer fue una guerrera mongola.

Estatua de Alan Goa

Aquí encontramos una de las partes más solitarias de todo el recorrido, hasta llegar a Erdenebulgan, ya que apenas nos encontramos con nadie, y en numerosas ocasiones se perdía el rastro de lo que en el mapa venía indicado como una carretera, en este caso secundaria, pero a cambio los paisajes fueron espectaculares, con unos cielos de colores increíbles. Quizá los cielos es una de las cosas más llamativas de este país, porque suelen tener un colorido precioso y con esas nubes blancas...hacen que el paisaje sea de lo más fotogénico con las estepas, una perfecta combinación del azul, el blanco y el verde.



Y atardeceres no menos espectaculares...

Atardecer desde nuestra tienda


Tarialan-Darkhan

Quizá esta última parte fue la más monótona porque a partir de Unit el recorrido es por carretera lo que hace que sea bastante más feo, además del peligro que supone, porque lo de las bicis no lo tienen muy asumido, todo el mundo te pita cuando te adelanta, al principio hasta es simpático, pero al cabo de tres días no hay quien lo aguante.

Al llegar a la carretera principal nos la encontramos en obras, parecían obras para asfaltar, lo que complicó y redujo enormemente nuestras posibilidades de acampada, aún así pudimos localizar un buen sitio, pero tuvimos que pedir permiso ya que nos pusimos en las proximidades de una casa, en estos casos, para evitar problemas, es mejor preguntar. En general no pondrán problemas, aunque alguno nos intentó sacar algo de dinero (que nos negamos a pagar).

 Nuestra tienda en las proximidades de Unit

En estas jornadas nuestras ruedas pisaron más asfalto que otra cosa, con enormes nubes de moscas (son especialmente pesadas, hasta con repelente, y unos bichos voladores enormes con unas patas largas que no hacían más que cruzarse). En esta parte se encuentran ciudades relativamente grandes, como son Bulgan y Erdenet, donde pudimos comer cosas más occidentales, y encontramos alojamiento, aunque no siempre de la calidad esperada (lo de la hostelería deja bastante que desear, pero es lo que hay)

"Hotel" de Bulgan

Nos desviamos para visitar el monasterio de Amarbayasgalant, uno de los mayores del país, que está situado en un valle precioso, y donde encontramos alojamiento en un ger turístico (este sí fue una gozada) y ¡¡cerveza fría!!, todo un regalo.


 Valle camino del monasterio de Amarbayasgalant

 Monasterio de Amarbayasgalant
  
Después de pasar un día estupendo y descansando, nos enfrentamos a nuestra última jornada de pedaleo para llegar a Darkhan. La salida del monasterio fue por un valle precioso, lleno de caballos.


En este último día tuvimos una de las curiosidades del viaje, porque para poder llegar a la ciudad tuvimos que atravesar un río en transbordador...menos mal que alguien nos indicó por dónde cruzar porque sino, no lo encontramos seguro...


Y llegamos a la ciudad de Darkhan, donde se ve la impronta de la Unión Soviética en sus parques...y donde finalizamos nuestro pedaleo.



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Desde Darkhan decidimos ir en una furgoneta hasta Ulan Baator, porque la carretera, y dado el nivel de tráfico que empezaba a tener, no parecía muy seguro para las bicis, así que nos fuimos a la estación de autobuses con nuestras bicis y sencillamente negociamos un sitio en una de las furgonetas, lo mejor es no mirar mucho por la ventanilla, porque sino uno se baja en marcha...lo mejor intentar dormir.

Ulan Baator

En Ulan Baator nos dedicamos a hacer algo de turismo ya que había unos cuantos lugares que parecían merecer una visita. La ciudad tiene numerosos templos budistas que son interesantes, aunque algo incomprensibles y sorprendentes para nosotros, al menos para mí que admito gozo de una ignorancia supina sobre esta religión.

Imagen de Buda en el Monasterio de Gandan

 Templo de Choijin Lama

 Palacio de invierno de Bogd Khan

Por supuesto hay que darse un paseo por el centro de la ciudad y por la plaza de Chinggis Khan, presidida por una enorme estatua de este gran emperador mongol.

Estatua de Chinggis Khan

La figura de Chinggis Khan es el orgullo nacional (mejor que no piensen que hablas mal de él, si no quieres tener algún problema) y lo impregna todo, desde la plaza, a los billetes o la cerveza... Para conocer la historia de Mongolia, bastante compleja, especialmente de su periodo de esplendor con Chinggis Khan, es bueno visitar el Museo de Historia, muy cerca de la plaza.

Otra cosa curiosa es el toque soviético de la ciudad, al igual que en casi todas las ciudades de este país como hemos dicho, se conserva algún mural de época soviética en algunas calles...para verlo no queda otra que adentrarse en las calles de la ciudad y dedicarse a andar.



Parque Nacional de Gorkhi-Terelj

Como nos quedaban un par de días decidimos ir al parque nacional de Gorkhi-Terelj, situado relativamente cerca de la capital y donde se puede llegar en transporte público, aunque con cierta complicación para saber qué autobus era, porque lo de los horarios tampoco lo llevan muy bien.

El Parque se caracteriza por ser bastante montañoso y tener curiosas formaciones de granito, una de las más famosas es la tortuga.


Es una zona bastante turística ya que muchos mongoles van a esta zona a descansar y pasar el fin de semana, por lo que hay numeroso campamentos de ger turíticos en la zona, nosotros nos alojamos en uno de ellos, ya que aquí ya estábamos en modo relax.


Interior de un ger turístico

Campamento de ger turísticos


Esta fue nuestra última actividad en este maravilloso país. Después de esto y todavía con las pupilas dilatas de todo lo que habíamos visto no nos quedó otra que coger el avión para volvernos con las alforjas llenas de buenos momentos y de recuerdos.


INFORMACIÓN ADICIONAL

  • Podéis encontrar el track de la ruta completa en el siguiente enlace: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4925387
  • El libro que utilizamos como referencia en la capital y las ciudades más grandes fue el Lonelyplanet, en el año que fuimos únicamente disponible en inglés, también nos resultó útil porque contiene un pequeño diccionario de palabras en mongol.
  • Como mapa utilizamos el mapa de Mongolia, escala 1: 1.600.00 (Ed. Reise Know-How), para la orientación en las "carreteras"

Vuelos: 

Esto vale una mención. Solo hay dos compañías que vuelan a Mongolia, una es Aeroflot (compañía rusa) y la otra es Air China. Nosotros volamos con esta última y no tuvimos ningún problema con las bicis, que nos contaron como equipaje (no tuvimos que pagar  nada extra) y pagamos como equipaje extra la bolsa que llevábamos.

Cierto es que fue totalmente imposible sacar un billete con Aeroflot, no hubo manera ni por agencia, ni por Internet, ni de ninguna otra forma (incluso lo intentamos pasándonos por Barajas), pero nada, lo dejamos por imposible (como sea siempre así, no creo que tengan mucho negocio).

viernes, 26 de septiembre de 2014

East Coast Trail (Terranova. Canadá)

La isla de Terranova (Newfoundland) está llena de buenas oportunidades para disfrutar de la naturaleza, y no dejamos pasar la ocasión, así que después de realizar una ruta en bici atravesando la isla nos cogimos las mochilas e hicimos parte del East Coast Trail.

Este trail transcurre por la costa este de la isla, recorriendo unos 260 km de la costa. Nosotros nos centramos en el tramo sur, saliendo de St John's y llegando a la población de Ferryland, recorriendo unos 150 km en 7 días intensos y llenos de sensaciones. El recorrido está bastante bien señalizado, tanto los finales como inicios de recorrido, solo encontrando ciertos problemas al atravesar las poblaciones para buscar el inicio de los sucesivos tramos, especialmente en el caso de Cape Broyle.

Señalización al inicio del primer tramo en Fort Amherst

Puede parecer un trail fácil (o trekking, pero este término aquí no lo utilizan), pero nada más lejos de la realidad, ya que el recorrido bordea toda la costa y no deja pasar ni una cala, lo que supone además continuas subidas y bajadas que al final del día hacen sumar desniveles considerables. Esta dificultad se ve aumentada, por la necesidad de tener cierta autosuficiencia en el recorrido, ya que hay jornadas que no se pasan poblaciones o las que se pasan son muy pequeñas sin mucha posibilidad de comprar nada.

Otro tema que complica el trail es la dificultad para encontrar un buen sitio para poner la tienda, ya que generalmente el bosque es bastante cerrado, y donde no hay bosque suele haber grandes humedales, lo que hace que la búsqueda de un lugar adecuado para la tienda se convierta en una constante todos los días. Y desde luego no hay que restar importancia a la soledad, que fue una constante, durante la semana que estuvimos realizando el trail solo nos cruzamos con gente el primer día (en el tramo más cercano a St John's) y con un par de personas al final del trail.

A cambio de todas estas dificultades, se podrá disfrutar de una naturaleza salvaje, de panorámicas increíbles y de "hoteles" con vistas de ensueño, eso garantizado.

St John's-Square Rock Gulch

Salimos desde el mismo St John's, concretamente desde Fort Amherts, y desde el primer momento pudimos disfrutar de preciosas estampas, y de una naturaleza increíble.

Faro de Fort Amherst. St Jonh's

En esta jornada pasamos por el Cabe Spears lugar de interés por varios aspectos, en primer lugar por el hecho de ser el punto de norteamérica más al este (el equivalente a Finisterre), así como por el faro como por los restos de baterías de la II Guerra Mundial.

Finalmente nos quedamos a dormir unos 500 m antes de llegar al pueblo de Maddox Cove, ya que no estábamos seguros de que hubira algún tipo de alojamiento (al día siguiente vimos varios B&B), en un pequeño saliente con unas vistas de infarto sobre la costa.

Nuestro precioso "alojamiento" (la tienda se intuye)

Square Rock Gulch-Little Bald Campasite

Esta segunda jornada se presenta dura ya que tras atravesar Mddox Cove no volveremos a pasar por ninuguna población, lo que supone ir preparado con agua y comida. Atravesaramos zonas increíbles, con vistas de una costa salvaje y dura, y con el contraste de ver densos bosques de un penetrante color verde a la orilla del mar, muy lejos de la imagen playera que tenemos habitualmente.


Detalle del recorrido

Amenazados por un cielo algo grisáceo, y por las previsiones meteorológicas que amenazaban lluvia, decidimos descansar en el campasite de Little Bald Head, a lo largo del recorrido se pueden encontrar diversos sitios similares a este (no muchos) preparados para poner las tiendas y de las que hicimos uso en un par de ocasiones.

Detalle de Little Bald Head Campasite


Little Bald Campasite- Buy Bulls 

Las previsiones se cumplieron y amaneció un día lluvioso y gris, con un mar increíblemente revuelto que daba miedo mirar...comprendimos la dureza de estas costas azotadas por ese mar violento y el viento incesante.

 El mar arremetiendo contra la costa

Formaciones rocosas de Drp Cove

El agua, no tanto la de la lluvia sino la acumulada por la vegetación, complicaron la jornada, terminamos con las botas empapadas y, después de 14 km, decidimos buscar alojamiento en Buy Bulls (menos mal que había un apartemento libre y pudimos disfrutar de una placentera ducha de agua caliente). En esta localidad, en la ruta 10, hay un supermercado grande que nos permitió aprovisionarnos, tanto para la cena, como para los días siguientes.

Buy Bulls-Vales Cove 

Después de la tempestad del día anterior nos dio la bienvenida un día templado y perfecto para proseguir con nuestro trail, atravesando diversas localidades a lo largo del día, la mayor de ellas Witless Bay (donde vimos varias posibilidades para alojarse), donde hay que enfrentarse a 5 km de carretera. Estos recorridos urbanos quizá sea lo peor, porque, aunque son muy rápidos, se hacen muy tediosos, pero es relativamente sencillo que alguien pare y se preste a acercarnos...en esta ocasión no hubo suerte y nos tocó hacernos los 5 km.

Durante todo el día seguiremos disfrutando de impresionantes paisajes costeros, como se puede apreciar en las fotografías.



Las salidas de las poblaciones tampoco carecen de encanto...


Saliendo de Mobile
Después de una larga jornada, aunque algo más relajada que las anteriores, ya que el terreno era más suave, con menos sube-bajas, decidimos poner nuestra tienda en un sitio con vistas, en las proximidades de vales Meadow (a un par de kilómetros de la población de Tors Cove)...sin palabras...

Disfrutando de las vistas

Vales Cove-Flamber Head

Iniciamos la joranda atravesando Tors Cove, dejando pasar la oportunidad de buscar alguna tienda pensando que habría en la siguiente población (el conjunto formado por Burnt Cove-St Michels-Bauline East), decisión equivocada porque no había ninguna tienda. Así que nos vimos un poco vendidos porque íbamos muy justos de agua y después de esta población nos esperaban muchos kilómetros sin pasar por ninguna, ya que decidimos dormir antes de llegar a la siuiente población (Brigus South). Así que preguntamos por la zona y nos dijeron que se podía coger de una especie de fuente (que no inspiraba mucha confianza, todo sea dicho) justo al lado de la carretera...carias personas nos aseguraron que era agua buena, así que decidimo coger agua, y debía ser buena, porque no nos afectó.

A partir de aquí empieza la parte más interesante de la jornada ya que nos dirigimos a La Manche (Parque nacional), de la cual habíamos visto muchas fotos, donde la asociación del East Coast Trail ha reconstruido el antiguo puente colgante que existía aquí, y desde luego el lugar no decepcionó.

Puente colgante de La Manche

Aquí había una placa con una frase que me gustó, aquí os la dejo: "There are things we will never see, unless we walk to them" (Thomas A. Clark).

Los acantilados nos acompañarán a lo largo de esta costa salvaje, y se puede disfrutar de la vista de alguna cascada que caen directamente al mar, esto será una constante a lo largo de todo el recorrido.

Detalle de la costa
Decidimos dejarnos caer, agotados, antes de llegar a Roaring Cove Campasite (otra zona de acamapada habilitada), concretamente en un lugar precioso llamado Flamber Head...de nuevo, las vistas nos dejaron fascinados.

Acampando en Flambert Head
  
Flamber Head-Long Will Campasite

A los pocos kilómetros de iniciar el día atravesamos la localidad de Brigus South, para luego proseguir por Brigus Head. Durante el recorrido hay momento en los que el camino se intuye más que se ve...



En esta jornada atravesamos las poblaciones de Admirals Cove y Cape Broyle, que suponen 7 larguísimos kilómetros. Nosotros tuvimos suerte en esta ocasión y cuando llevábamos menos de 1 kilómetro paró un hombre muy simpático y nos llevó a la tienda de la localidad (vimos también un par de sitios donde comer), con lo que nos ahorramos algo así como 5 km...no está mal, y a estas alturas de la travesía se agradeció.


A la salida de cape Broyle fue el único punto en el que tuvimos problemas de orientación, ya que el mapa no es correcto, ya que indica el inicio del tramos hacia Calvert en dirección suroeste (y en ascenso) y casi es en sentido inverso, ya que hay que bajar a la playa, siendo el único tramo en el que no vimos las características señales del East Coast Trail al inicio del mismo.

También en este tramos pudimos ver alguna cascada, poco antes de llegar al Long Will Campasite, donde decidimos poner la tienda, uno de los lugares preparados con plataformas de madera para acampar. 


Cascada en Freshwater Cove

Long Will Campasite-Ferryland

 Iniciamos nuestra última jornada con un cielo plomizo y amenazando lluvia, pero las nubes fueron desapareciendo para regalarnos un fantástico día como colofón a este gran trail. 


Como "regalo" para llegar a Calvert tendremos que subir una de las mayores alturas de este trail, el Cape Broyle Head.


Cape Broyle Head

 Desde este punto podremos disfrutar de bonitas vistas, para luego iniciar una marcada bajada hasta entrar en la población de Calvert.


Bajando hacia Calvert

Desde esta población nos queda recorrer los 5 km que la separan de Ferryland por un camino que transcurre muy cercano a la ruta 10, y que por ello parece no tener tanto encanto.

Nuestro trail se acabó en la población de Ferryland (con ciertos problemas para encontrar alojamiento que quedaron solventados, aunque cabe la posibilidad de acampar por la zona), pero cabe la posibilidad de proseguir hasta la población de Cappahayden, lo que no pudimos hacer por falta de tiempo...una pena. 

INFORMACIÓN DE INTERÉS
Indico a continuación dónde podéis localizar información adicional relacionada:
  • La idea e información adicional nosotros la sacamos de la revista de Grandes Espacios (nº99 del mes de abril de 2005)
  • Podéis descargaros el track del recorrido que hicimos de: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7858748
  • La página web de la East Coast Trail Association: http://www.eastcoasttrail.ca/. Desde la asociación pueden contestaros las dudas que tengáis y también indican dónde se pueden adquirir los mapas correspondientes al trail